Internacionales

130 años de cárcel en España para excoronel del ejército de El Salvador

La madrugada del 16 de noviembre de 1989, la sangre salpicó las paredes y los patios de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), en la capital de El Salvador.

Los cuerpos fueron minuciosamente masacrados, tiro a tiro. Las marcas del ataque quedaron estampadas en huecos profundos en las fachadas.

Los cadáveres de seis curas jesuitas y de dos mujeres, la cocinera de la residencia y su hija de 16 años, quedaron envueltos en sangre, bocabajo, en los cuartos o en el jardín.

“Sus rostros y cerebros fueron despedazados como animales que se destazan sin piedad“, recordó en el vigésimo aniversario de los hechos el portal oficial de los jesuitas para América Latina.

Todo había comenzado un poco antes, cuando soldados del Batallón de Infantería de Reacción Inmediata “Atlacatl”, un comando entrenado en Estados Unidos, intentaron entrar por la fuerza a la casa de los curas, casi todos directivos de la UCA.

Según documentos de la Comisión de la Verdad formada en El Salvador en 1992, la UCA era considerada un “refugio de comunistas” y los soldados habían recibido órdenes de eliminar a los “elementos subversivos conocidos”.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba