Opinión

Ideas en conflicto: El libro del candidato

Por: Rafael A. Escotto 

El Centro de Convenciones y Cultura Dominicana-UTESA, fue el escenario agradable que le dio aquiescencia a la obra del candidato titulada: Ideas en conflicto, Dialogo póstumo entre Juan Bosch y John Bartlow Martin.

Recientemente, el candidato exhibió con inusitada grandilocuencia una de sus obras narrativa perteneciente a la  historiográfica dominicana en la cual hace  un estudio crítico de la experiencia semivivencial de los acontecimientos que provocaron el golpe de Estado al presidente Juan Bosch y Gaviño.

La fascinación del candidato por la lectura, – en una sociedad que no lee o lee muy poco – se ha convertido en una especie de veneración benedictina, supremamente digna de elogios. Ideas en conflicto, Diálogo póstumo entre Juan Bosch y John Bartlow Martin, se leyó en voz alta, como cuando se leía el Quijote en el siglo XVII, en cuyo periodo había una verdadera costumbre lectora.

La lectura tiene una historia, presupone la activación de la subjetividad y su encuentro con otros mundos pensados, soñados, descritos. Es vital para la  cultura escrita.

El candidato se parecía en aquel proscenio al traumatólogo hurgador de acontecimientos, Mario Fossi, en la obra del escritor argentino Jorge Bucay, titulada: El candidato,  tratando de descubrir quienes movieron los hilos de una conspiración contra Juan Bosch que pretendía destruir la única posibilidad de que su país alcanzara la democracia.

Algo extraño se notó -y no tan extraño en periodos de elecciones -, el auditorio parecía estar más atraído por el candidato que en el contenido trascendental de una historiografía política que  explicaba la razón de la invitación.  Este comportamiento me lleva a entender el por qué Gustavo Le Bon escribió su obra cumbre Psicología de las masas y la razón que también tuvo Teódulo Ribot de escribir, Las enfermedades de la personalidad.

Para  saber por qué el auditorio en la puesta en circulación del libro Ideas en Conflicto parecía seducido por la personalidad política del candidato y no por la obra escrita por el postulante, dice el médico psiquiatra y ensayista suizo Carlos Gustavo Jung: «Lo heterogéneo se sumerge en lo homogéneo, y las cualidades inconsciente dominan«.

Regreso casi obligado a Le Bon para encontrar alguna respuesta sobre la característica de las masas que asistió al Centro de Convenciones. Explica el sociólogo francés: «Las masas son igualmente intolerantes y “femeninas” (“pero las más femeninas de todas – asegura Le Bon– son las masas latinas”). En ellas el instinto siempre prima sobre la razón«.

En la puesta en circulación de la obra del candidato en Santiago de los Caballeros hubo un poco de esto y de aquello.  No cabe duda que el candidato conoce el arte de impresionar la imaginación de las masas.

Tenemos entonces que admitir  algo que Le Bon resalta en su obra citada, «que los grandes hombres de estado, comprendidos los mas absolutos déspotas han considerado la imaginación popular  como el sostén de su poder«. Y yo agregaría, que son además grandes manipuladores del inconsciente.

El candidato en este nuevo trabajo, – el doctor Leonel Fernández -, cuyo objetivo con la puesta en circulación del libro Ideas en conflictoDialogo póstumo entre Juan Bosch y John Bartlow Martin, debió ser lograr tres objetivos que son fundamentales para alimentar su vanidad intelectual, debajo de la cual se recrea el escritor y político dominicano con singular y razonable orgullo. Veamos:

–Dejar en el inconsciente del auditorio que su intelectualidad supera con creces la media del país y que posee dones excepcionales de mando y dirección de masa;

–Que su candidatura se parece a la de un candidato providencial o Salvador para el pueblo dominicano y, por tanto, piensa que es el pueblo finalmente quien se beneficia de un regreso suyo al poder de la nación;

–Que el candidato necesitaba y lo logró con facilidad asombrosa, imponer su  propuesta intelectual en Santiago, una plaza en la cual su candidatura está un tanto rezagada y su presencia en dos diferentes foros -miércoles y jueves-  fortalecieron y aclararon esas dudas.

Nosotros no tenemos ningún problema con sus humos de erudito, más bien como intelectual nos solazamos de su amplia cultura general, sobre todo,  en una sociedad donde al hombre o la mujer de talento se le margina y sus posibilidades de difundir sus obras literarias se les dificulta porque el Estado no asigna fondos suficientes para las publicaciones de escritores de provincias.

En varios países de Latinoamérica y del Caribe, el Estado tiene su propia imprenta para facilitarles a los escritores de escasos recursos la publicación gratuita o con un mínimo de inversión, de sus obras. En   el país (República Dominicana) tenemos una  Editora Nacional que opera a través del Ministerio de Cultura. Paradójicamente, en sus talleres solo tienen cabida para publicar sus producciones literarias gratuitamente los escritores pertenecientes al canon y nadie más.

Permítame decir, que si el candidato Leonel Fernández no hubiera escalado el sitial político, social y económico en el cual está holgadamente sentado en una poltrona de oro por los azares de la política a él también le hubiese sido difícil publicar sus libros y dar a conocer su innegable talento,

La presentación del candidato en el Centro de Convenciones y Cultura de Santiago-UTESA, me remontó al momento cuando el poeta y ensayista argentino Jorge Luis Borges llegó a Colombia a recibir el titulo Honoris y causa, que le confirió la Universidad de los Andes. Sentado estaba el insigne escritor en aquel escenario en un butacón color azul celeste, rodeado, metafóricamente, de jazmíneas traídas del jardín de Catulo, autor de 116 poesías llamadas Corpus cataluniano.

Con la gran diferencia entre Borges y el candidato, es que después de la ceremonia Borges escribió su mejor cuento de amor que tituló Ulrica, de la que nunca supo su apellido. Esperemos ver qué nuevo libro escribirá Leonel Fernández luego de su visita política-culta a Santiago de los Caballeros.

Aprovecho para recordarle al candidato aquella célebre frase pronunciada por Tales de Mileto y la cual aparece en un importante tratado de Aristóteles acerca del alma: «Todas las casas están llenas de dioses«, lo único que la casa (el talento) que aloja tiene que ser de buen material y saber cuál es la estructura. Con esto quiero destacar, que en la casa (República Dominicana) hay más dioses con sobrados talentos.

El candidato tiene en medio de su camino unos propósitos reeleccionistas y una labor de gobierno de su propio partido que vencer y una labor de gobierno compacta y socialmente agresiva difícil de ser superada, la cual, a pesar de que algunas voces irreflexivas la rechazan, el pueblo sensato discretamente y sin disimulo la aprueba.

Naturalmente, después de lo escrito, solo nos restaría agradecer al Centro de Convenciones-UTESA, a la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode) y a la Editorial Funglode, por la invitación que nos hicieron llegar para la ocasión de la puesta en circulación del libro, Ideas en conflicto. Diálogo póstumo entre Juan Bosch y John Bartlow Martin. Felicitamos sinceramente al doctor Leonel Fernández y a la editora por los aportes históricos, algunos inéditos, que aparecen en el libro.

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