Opinión

Nueva ley de alquileres. A la atención del Dr. Pedro Mendoza (2 de 2)

Fausto García

La vida y sus cosas son de forma y de fondo.  Lamentablemente, hay quienes pierden el fondo, por estar guardando “las formas”. (Fausto García) 

“En los actuales momentos la firma de un buen contrato de alquiler, hecho a la luz de la sentencia de la SCJ, de las disposiciones del Código Civil, de la Constitución vigente y la por entrar, así como la entrada en vigor de la Ley No. 481-08, de fecha 19 de diciembre del 2008, que estableció determinadas restricciones para ejercer el Recurso de Casación, puede decirse, que si el dueño cuenta con los servicios de un abogado entendido en la materia, y le acompaña la dicha de toparse con jueces que fallen a tiempo, el desalojo, en terminados casos, como por falta de pago y por el vencimiento del contrato, puede tornarse menos traumático, es decir, podría tomar otros rumbos para beneficio de los dueños de inmuebles.”

 

Con lo anterior terminaba parte de lo dicho en el 2009, y a una década, Dr. Mendoza y amigos lectores, esas realidades existentes no han cambiado, al revés, han empeorado, salvo lo de la inconstitucionalidad del referido decreto que fue ratificada por el Tribunal Constitucional en el 2014, pero como la alegría en casa de pobre dura poco dice el refranero popular, lo de la limitación por ley al acceso del recurso de casación en base a montos mínimos de la condenación envuelta, fue declarado inconstitucional por la misma SCJ, lo que significa que se puede recurrir en casación y el recurso suspende cualquier sentencia que condene al aquilino al pago por ejemplo de 30 mil pesos, y este proceso durar en los tribunales, 15 o 20 años para llegar al final, mientras tanto, el inquilino sigue viviendo en “su casa” y sin pagar, y cuidado si usted se mueve mucho o mal, que le inventa una querella por no sé qué y al final pretende quedarse con “su casa”.

Cuando un inquilino sale mala paga, y abundan estos, al dueño le espera libar una batalla o lucha sin cuartel. Primero debe contar con un abogado que conozca la materia y le haga el trabajo con responsabilidad, y esto cuesta; segundo, debe estar dispuesto a preparar el expediente previo a presentar cualquier demanda, y esto implica, demostrar que es dueño del inmueble alquilado, obtener certificación de avaluó de catastro de ese inmueble (aunque la ley 150 lo dejó sin efecto), certificación de que la propiedad está al día o exenta en el pago del IPI, y haber registrado el contrato el Banco Agrícola, bien que sea escrito o verbal, lo que incluye depositar a nombre del inquilino el depósito que la ley presume el inquilino le hizo (1-2 meses) más el 50% de ese monto por recargo, según la misma ley.

Para retirar los valores depositados en el mencionado banco, se pasa todo un viacrucis aunque se este en Pascua de Resurrección, ya que aunque el inquilino no le este pagando, usted no puede ir a buscar al banco el deposito que figura a su nombre, y si inicia un proceso de cobro de pesos de alquileres vencidos y desalojo, el juez debe indicar en la sentencia que se le entreguen esos valores como parte del pago de lo adeudado; pero resulta, que esa sentencia con una simple apelación hecha en un patio en maquina Olimpia, basta para detener la ejecución de la misma, y hasta el final, que implica la SCJ, que conlleva promedio 10 años, no puede contar con esos granos “para el moro”.  Ah, y la ley le permite al inquilino en grado de apelación, pagar lo que deba hasta en la misma audiencia, y ahí concluye el proceso y el inquilino “bien gracia” podrá seguir viviendo en “su casa” y repetirle o contar la misma historia o novela.

 

Hace un tiempo el Agrícola tenía el procedimiento de que se le avisaba que el inquilino se mudó y él enviaba a confirmar la mudanza y en 1o días le entregaban los valores depositados con el contrato de alquiler.  Actualmente, el pazo se mantiene, pero si hay poderes envueltos, es decir, si quien va a recibir no es el que deposito o bien deposito con poder del dueño, o este autoriza al banco a entregarlo al inquilino (aunque paradójicamente se deposita a nombre suyo), entonces esos poderes hay que legalizarlos en la procuraduría y pagar impuestos por estos, y además envían el expediente a Santo Domingo y cuando allá aprueben, en un mes, entonces le entregan.  Pero viene aquí otro detalle, y es que le hacen el cheque a nombre no de quien deposito sino del dueño del inmueble y cuando usted recibe este si el dueño esta fuera del país, usted no puede cambiar el cheque, y así, siga soñando que usted vive justamente en el país de la Alicia aquella y si despierta podría tomar la decisión de no alquilar su casa o hacerlo consciente de estas realidades absurdas.

Para terminar, con las ultimas inquietudes del Dr. Mendoza en su citado artículo, les adelanto que hay un aspecto presente con mucha vigencia en este mercado, pero soslayado porque no interesa destaparlo, y es que múltiples proyectos habitacionales están y se están “arrabalizando” en cantidades y sectores sorprendentes. De esto les contare en una próxima entrega.

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