Belleza

3 exfoliantes naturales para rostro, manos y cuerpo

1. Frutas para el rostro
La piel del rostro es mucho más sensible que la del resto del cuerpo y, además, sufre las influencias directas de los agentes externos: el sol, el viento, la contaminación, etc.

Por este motivo recomendamos usar exfoliantes naturales procedentes de las frutas. Aunque no aportan una sensación fuerte de rascado, su contenido en enzimas nos permite exfoliar la piel de manera química.

Las frutas, además, no solamente limpian, sino que aportan vitaminas y minerales muy beneficiosos para la piel.

Recomendamos usar los siguientes exfoliantes:
Piña: Para pieles grasas.
Kiwi: Para pieles grasas y mixtas.
Papaya: Para pieles mixtas y secas.
Pera: Para pieles secas y delicadas.

Aplicaremos un trozo de una de estas frutas sobre el rostro limpio y seco, lo dejaremos actuar unos minutos hasta que se seque y nos lavaremos la cara.

Podemos usarla una vez por semana. Es normal notar un poco de picor por la acción de las enzimas, pero no debería ser muy molesta.

2. Aceite de coco y bicarbonato para las manos
Las manos son una parte del cuerpo que evidencia las señales del trabajo y del envejecimiento.

Para elaborar un exfoliante específico para las manos recomendamos la combinación de dos ingredientes milagrosos: el aceite de coco virgen extra y el bicarbonato de sodio.

El aceite de coco nutre y protege la piel en profundidad, mientras que el bicarbonato activa la circulación y exfolia, con suavidad pero con eficacia.
¿Cómo lo hacemos?
Mezclaremos bien los dos ingredientes hasta conseguir una pasta arenosa.
El aceite de coco debe estar por encima de los 23 ºC para derretirse, por lo que tal vez lo tengamos que calentar un poco.
Nos masajearemos bien las manos con este producto y nos las lavaremos con agua tibia.

3. Sal marina y aceite de oliva para el cuerpo
El cuerpo requiere exfoliantes naturales con una acción más profunda para activar la circulación, remover toxinas, combatir estrías y celulitis y aportar suavidad.

Para lograrlo usaremos dos ingredientes muy efectivos:

Sal marina: Nos permite escoger diferentes tipos de grosos (fina o gruesa) según la zona que queramos exfoliar.
Aceite de oliva: Este aceite vegetal es rico en ácidos grasos esenciales que nutren la piel y le aportan muchos antioxidantes.

Es muy hidratante, por lo que si tenemos la piel del cuerpo grasa recomendamos sustituirlo por aceite de coco o de jojoba, o bien añadirle un poco de gel de aloe vera.

Nos lo aplicaremos en la ducha, aprovechando que el vapor del agua caliente abrirá bien los poros. Al secarnos notaremos la piel suave e hidratada

 

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