Salud

6 mentiras sobre los partos que Hollywood nos ha hecho creer

El séptimo arte nos ha regalado partos de película, pero muchos de ellos no tienen nada que ver con la vida real

¿Cuántas veces hemos visto a mujeres desquiciadas, rompiendo aguas de la manera más repentina e inoportuna posible, mientras el hombre no sabe ni dónde colocarse y termina por desmayarse en medio de la sala de operaciones?

¿O a bebés que salen del canal vaginal mirando hacia arriba, en dirección al techo (o será hacia la cámara?)

Tras leer el libro “This is going to hurt” (“Esto va a doler”), de Adam Key, que habla profusamente de lo que pasa en las salas de parto, BBC Mundo consultó con tres especialistas para separar ficción y realidad.

(Aclaración: este artículo es centrado en partos vaginales y no en cesáreas).

1. No, no nacemos mirando hacia arriba

Aunque es cierto que en la mayoría de los partos, lo primero que asoma al mundo es la cabeza, en las películas el bebé nace boca arriba.

Pero esto no refleja la realidad.

Más del 90% de los bebés se coloca antes de nacer en posición cefálica, es decir con la cabeza abajo, la barbilla apoyada sobre el pecho, las nalgas arriba y las piernas y los brazos flexionados y pegados al cuerpo. Si pudieran ver, estarían mirando hacia la espalda de la madre.

“La posición más natural en el momento del nacimiento es que los bebés se orienten mirando hacia abajo, o en todo caso un poquito hacia un lado“, le cuenta a BBC Mundo el doctor Damián Dexeus, obstetra, ginecólogo y director médico de la clínica Women’s, en Barcelona.

114054097 position nino ncLa orientación natural es la púbica. Muchas veces en las películas los bebés salen mirando hacia arriba y con los ojos abiertos… ¡y hasta sonriendo! Eso es muy atípico, desde luego”, explica.

“Es pura eficiencia, economía de espacio del bebé: si está mirando hacia abajo, puede aprovechar al máximo el espacio de la pelvis”, indica Dexeus.

“Por los diámetros de la cabeza del niño y los de la pelvis materna, es la posición más favorable“, complementa la ginecóloga cubana Josefina López Menéndez, quien tiene 30 años de experiencia en La Habana y otros 10 en Madrid.

Tampoco venimos al mundo impecables como los bebés de las películas…

“Los bebés nunca nacen perfectamente limpios. No sé si esto es tanto una cuestión estética del cine o una rémora histórica muy clásica. En las salas de partos más antiguas, sí lavaban al bebé y le quitaban el vérmix —la sustancia grasosa que protege y recubre la piel del bebé al nacer— y lo devolvían totalmente aseado, pero esto ya no ocurre”, señala el doctor Dexeus.

2. ¡He roto aguas!

También son habituales en el cine y la televisión las imágenes de roturas de aguas (o de la fuente) repentinas y abundantes. Casi inmediatamente, la embarazada se pone de parto.

Un ejemplo: la escena de Charlotte en Sex and the City (“Sexo en la ciudad” o “Sexo en Nueva York”) rompiendo aguas tras discutir a las puertas de un restaurante y apresurándose a subirse en un taxi.

113941414 charlotte5
Charlotte en “Sex and the City” en el momento de romper aguas. MARCEL THOMAS/GETTY IMAGES

“Eso no ocurre con tantísima frecuencia. ¡Si fuera así sería sencillísimo para nosotros!“, nos dice Dexeus.

“De hecho, no es infrecuente que la rotura de la bolsa de las aguas (del líquido amniótico en que crece el bebé), requiera de alguna prueba para confirmar si se ha roto realmente o no, porque la paciente nota que pierde líquido, pero no acaba de verlo claro”, afirma el médico.

Esto sucede porque muchas veces no es tan simple como parece diferenciar entre el líquido amniótico y la orina, especialmente si se siente solo como humedad o un goteo de líquido, y no como el “manantial” que nos presenta el cine.

Y normalmente no marca el comienzo de parto, sino que es parte de él.

“Es más habitual que ocurra cuando la mujer ya es consciente de que está en el proceso de parto. Es parte de una progresión natural durante el trabajo de parto“, le cuenta a BBC Mundo la neozelandesa Ann Yates, asesora principal de matronas de la Confederación Internacional de Matronas (ICM, por sus siglas en inglés).

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba