Editorial

A la escuela

El Ministerio de Educación ha convocado a estudiantes, familias y profesores para el reinicio de la docencia mañana martes, porque hoy concluye el prolongado feriado de Navidad y Año Nuevo.

Las vacaciones han concluido, por tanto, hay que retomar las tareas en procura de aprovechar el tiempo para continuar el año escolar 2019-2020 y asumir con entusiasmo y amor el proceso de enseñanza-aprendizaje por una educación con calidad.

Educación debe garantizar lo necesario en busca de que la docencia se desarrolle sin trastornos y propiciar un clima de convivencia armónica en los espacios escolares.

Procede que los docentes encaren con responsabilidad las cargas académicas y cumplan con la sagrada misión de enseñar y formar con las competencias imprescindibles a los alumnos.

Mientras que los estudiantes deben acudir a las aulas con el objetivo de aprender, a través de la obtención de conocimientos, cultura, ética, valores morales, sabiduría e inteligencia, factores claves en su formación íntegra y lograr la preparación para construir una mejor República Dominicana.

Y los padres retomar su papel de organizar a sus hijos, levantarse bien temprano a preparar el desayuno, dar seguimiento al comportamiento de los vástagos y trazar las pautas para que realicen las tareas sin contratiempo.

Como se puede observar los actores del sistema educativo, es decir, autoridades, profesores, estudiantes y padres deben conjugar sus roles y asumir los retos por una educación cualificada.

No es nada fácil planificar y asegurar disciplina, armonía e integración en las escuelas, pero es deber de todos vencer las adversidades para de esa forma contribuir con el desarrollo de programas que sustenten una enseñanza basada en la excelencia.

Se debe retornar a clases con fogosidad y abnegación, porque es en la escuela donde se desentraña el talento y se forja a la masa estudiantil en su pleno desarrollo e influir en el crecimiento de la sociedad.

Regresar a docencia es una oportunidad para reflexionar y entender la necesidad de transformarse en seres humanos íntegros y conscientes del compromiso que se tiene con la Patria y la familia.

Que no se pierda ni un segundo de clases, porque el tiempo que se desperdicia es irrecuperable.

Corresponde a los actores vinculados a la educación redoblar esfuerzos, sacrificios, voluntades y energías en la búsqueda de la evolución del sistema educativo, porque solo de ese modo el país podrá superar el subdesarrollo en que está sumergido.

Sin educación no hay posibilidad de producir los cambios que necesita la sociedad, mejorar las condiciones de vida de la población y avanzar hacia la transformación de República Dominicana.

Entre los desafíos que se deben afrontar es preciso trabajar para erradicar las debilidades de los estudiantes en Matemáticas y Lengua Española, en razón de que es un compromiso patriótico en la persecución de superar las estadísticas del informe PISA, el cual coloca al país en una situación muy precaria y por debajo de casi todas las naciones de la región.

Con amor patrio, vocación de servicio e integridad  se rebasarán las dificultades que perjudican a la educación nacional.

¡A las clases, pues, porque ya es hora! 

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