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Así se disfruta Michael Jordan su fortuna de US$1,900 millones

Michael Jordan ha amasado una fortuna que a la fecha alcanza los US$1,900 millones, el atleta que encabeza el ranking de los ingresos en la historia.

Como jugador solo ganó US$93 millones, pero su negocio estaba fuera de la cancha, estaba con la Nike, que le dio un contrato de US$300,000 en 1984, suficiente para despegar, que hoy le paga US$100 millones al año. Su línea Nike Jordan factura hasta US$3,000 millones.

Pero Jordan disfruta de su fortuna que le permite llevar una vida plena de lujos y de alguna excentricidad que otra propia de multimillonarios como él.

Entre sus posesiones destaca un jet privado pintado con el color azul de North Carolina, donde cursó estudios universitarios y empezó a forjar su leyenda como jugador. El número de bastidor de su avión incluye el número 23, que lució durante toda su carrera, y el 6, los anillos de campeón que ganó en la NBA.

Posee un megayate de 47 metros de eslora valorado en 80 millones con todo tipo de comodidades y que lleva grabado en el casco el nombre de Mr Terrible. Es uno de sus grandes pasatiempos, navegar mientras saborea alguno de los famosos puros Habanos a los que se hizo adicto tras colgar la camiseta. Admite fumarse seis puros al día y ha llegado a ser dos veces portada de una de las mejores revistas especializadas en la materia como Cigar Aficionado.

No escatima gastos en viviendas, mansiones gigantescas con todo tipo de lujos. Cerca de Charlotte posee una casa valorada en 2,3 millones, pero la joya de la corona la tiene en Chicago, donde vivió 14 años. Es una exclusiva mansión de 5.000 metros cuadrados con nueve dormitorios, 19 baños y todo tipo de lujos. Hace unos años quiso venderla por 29 millones de dólares, pero no encontró comprador y tuvo que rebajar el precio hasta los 14,9 millones. Sólo de seguro pagaba 100.000 dólares al año, y abona 680.000 de impuestos anuales por sus residencias.

Su campo de golf

Desde que se retiró es una de sus grandes pasiones. Es habitual verle jugar por todo el mundo luciendo su handicap 7.

Cuentan que antes de un partido con el Dream Team en los Juegos de Barcelona 92 se escapó e hizo 36 hoyos para saciar sus ganas de jugar. Incluso en Estados Unidos, harto del ritmo cansino del último club del que fue socio, decidió comprar su propio campo de golf en Hobe Sound (Florida) al que llamó Grove XXIII. Suele vérsele por allí con su puro y su buggy personalizado.

Fuente: NBA

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