Turismo

Autopista del Ámbar: una vía que puede abrir oportunidades


Escuchando artículo…

0:00 / 0:00


Yamira Taveras

Saludos, amigos lectores: 

El Gobierno inició los trabajos del primer tramo del trazado de la Autopista del Ámbar, una obra que durante seis años ha permanecido en el horizonte de las expectativas de Santiago y Puerto Plata, y que ahora comienza a dar señales concretas de ejecución.

Siempre he estado a favor de la construcción de esta autopista. Y no se trata simplemente de respaldar una nueva carretera, sino de entender que el desarrollo turístico de un país también depende de la calidad de sus vías de comunicación, de la facilidad para desplazarse y de la ­capacidad de conectar sus destinos.

La República Dominicana necesita continuar amplian­do y modernizando su infraestructura vial. No podemos aspirar a consolidarnos como un destino turístico cada vez más competitivo si no facilitamos el acceso a nuestros atractivos, si los desplazamientos entre provincias siguen representando largas jornadas y si no aprovechamos las posibilidades que ofrece nuestra geografía.

La Autopista del Ámbar representa precisamente esa oportunidad. El proyecto contempla conectar la Circunvalación Norte de Santiago con la zona de Montellano y Sosúa, en Puerto Plata, mediante un trazado de aproximadamente 33 kilómetros, con túneles y otras estructuras especiales para atravesar la cordillera Septentrional. Su propósito es reducir considerablemente el tiempo de despla­zamiento entre ambas provincias, que podría situar­se alrededor de 30 a 35 minutos.

Imaginen lo que esto puede significar para el turismo! Un visitante que se encuentre en Santiago podrá trasladarse con mayor facilidad hacia las playas de Puerto Plata. De igual manera, quienes lleguen por la costa atlántica tendrán una conexión más rápida con Santiago, sus monumentos, su gastronomía, sus espacios culturales, sus centros comer­ciales y su oferta de entretenimiento.

Pero las oportunidades van mucho más allá de facilitar un recorrido. Esta carretera puede contribuir a integrar dos ofertas turísticas que tienen características diferentes y complementarias. Puerto Plata cuenta con playas, hoteles, cruceros, historia y atractivos naturales; Santiago, por su parte, ofrece turismo cultural, gastronómico, de negocios, compras y experiencias vinculadas a la identidad cibaeña.

¿Por qué no pensar en un visitante que desayune en Santiago, disfrute de las playas de Puerto Plata y regrese a la Ciudad Corazón para cenar? ¿Por qué no promover paquetes turísticos que integren ambas provincias y permi­tan al visitante conocer más de nuestra región?

También debemos mirar el impacto que puede tener sobre los pequeños negocios, los restaurantes, las excursiones, los alojamientos, los transportistas y los emprendedores que encontrarán nuevas oportunidades a medida que mejore la conectividad.

Según lo anunciado, los trabajos tendrán un período de ejecución estimado de 36 meses, con conclusión proyectada para el segundo semestre de 2029. Ahora ­corresponde dar seguimiento a cada etapa y procurar que esta vez las expectativas se conviertan en una realidad tangible.

Porque Santiago y Puerto Plata no deben verse como destinos separados que compiten por los visitantes. Son dos provincias con enormes posibilidades de complementarse y fortalecer juntas la oferta turística del Cibao. Hasta la próxima semana.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba