Cinco cambios simples que pueden alejar el cáncer de colon, según una gastroenteróloga

Salud. El cáncer colorrectal sigue en aumento a nivel mundial. Según datos de la World Cancer Research Fund, en 2022 se registraron 1.926.425 nuevos casos en el mundo.
La Dra. Trisha Pasricha, gastroenteróloga de Harvard University y columnista de The Washington Post, ha advertido sobre un fenómeno preocupante: el aumento de diagnósticos en adultos jóvenes, entre los 20 y 40 años.
Aunque el cáncer puede aparecer por múltiples factores, muchos aún desconocidos, la especialista identifica cinco hábitos cotidianos que podrían aumentar el riesgo. La buena noticia es que todos pueden modificarse a tiempo.
1. Consumo de alcohol
Incluso una copa diaria puede aumentar el riesgo de cáncer colorrectal en personas jóvenes. El alcohol es un carcinógeno capaz de dañar el ADN celular, lo que incrementa la probabilidad de desarrollar distintos tipos de cáncer, incluido el de colon y mama.
Reducir su consumo —o evitarlo— es una de las medidas más efectivas de prevención.
2. Sedentarismo y exceso de tiempo frente a pantallas
Pasar una o dos horas diarias viendo televisión se ha asociado con un 12% más de riesgo de desarrollar cáncer de colon a edad temprana.
La American Cancer Society recomienda entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física moderada: caminar rápido, bailar, andar en bicicleta, nadar o practicar yoga.
Incluso pequeños esfuerzos cuentan. Un estudio publicado en JAMA Oncology en 2023 mostró que realizar apenas tres minutos diarios de actividad vigorosa —como subir escaleras rápidamente— se asoció con un 30% menos de riesgo de muerte por distintos tipos de cáncer.
3. Carnes rojas y procesadas en exceso
Embutidos, tocino, hamburguesas y filetes consumidos con frecuencia se asocian directamente con mayor riesgo de cáncer colorrectal.
Las recomendaciones actuales sugieren limitar la carne roja a no más de tres porciones por semana. Además, cocinarla previamente marinada y a fuego lento puede ayudar a reducir la formación de compuestos carcinógenos que dañan el ADN celular.
4. Bebidas altas en azúcar
El consumo frecuente de bebidas azucaradas también preocupa. Un estudio citado por la especialista reveló que mujeres que tomaban dos o más bebidas azucaradas al día durante la adolescencia y adultez temprana tenían el doble de riesgo de desarrollar cáncer colorrectal antes de los 50 años, en comparación con quienes consumían menos de una por semana.
Reducir las bebidas azucaradas y reemplazarlas por agua, infusiones o jugos naturales sin azúcar añadida puede ser una medida preventiva sencilla.
5. Exceso de alimentos ultraprocesados
Los alimentos ultraprocesados —productos industriales con múltiples aditivos y bajo valor nutricional— ya están vinculados con obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
Estudios a gran escala también los relacionan con un mayor riesgo de cáncer de colon, especialmente en edades tempranas.
En contraste, existe un nutriente clave protector: la fibra. Por cada 10 gramos adicionales de fibra consumidos al día, el riesgo de cáncer colorrectal podría reducirse en aproximadamente un 10%. Incorporar legumbres, frutas, verduras y cereales integrales marca una diferencia real.
La prevención también está en el chequeo
La Dra. Pasricha enfatiza que no es necesario alcanzar un estilo de vida “perfecto” para reducir el riesgo. Pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden generar beneficios significativos.
Además, recomienda realizar controles médicos periódicos y, especialmente, una colonoscopia cuando esté indicada. Este examen no solo permite detectar el cáncer en etapas tempranas, sino que incluso puede prevenirlo al remover lesiones precancerosas.
En tiempos donde el diagnóstico aumenta entre personas cada vez más jóvenes, la prevención cotidiana puede ser una herramienta poderosa.





