Con victoria de Flávio Bolsonaro en Brasil, Trump consolida la influencia de la ultraderecha en países de América Latina

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RESUMEN
Santo Domingo, RD.-. Un triunfo del senador ultraderecha Flávio Bolsonaro para la presidencia de Brasil, en una segunda vuelta convocada para el 25 de octubre, vendría a consolidar la influencia de la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en decisiones claves en países de América Latina en la lucha contra los carteles de las drogas y el narcoterrorismo, así como en frenar los niveles del crimen organizado y la corrupción.
En los últimos 18 meses se ha observado el ascenso al poder de figuras de la ultraderecha, la extrema derecha o la derecha radical.

Los líderes de esa tendencia
Como figura destacada de esa tendencia se encuentra el presidente de Argentina, Javier Milei, quien ejercer el cargo desde 2023 con un plan de reducción del Estado, sobre la desregulación de la economía y un alineamiento radical con la derecha global.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se inscribe en esa línea de pensamiento político. Su mandato se ha caracterizado por el control territorial contra las pandillas. Mantiene un discurso encendido y agresivo contra la corrupción. Busca la reelección, para lo cual el Parlamento de país introdujo modificaciones a la Constitución.
Aunque tiene poco tiempo en la gobernanza de Colombia, el presidente Abelardo de la Espriella ha prometido un mandato de “mano de hierro”, enfocado en políticas de seguridad de Bukele y del presidente estadounidense Trump.

Entre los líderes de la ultraderecha se ubica a la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, quien ejerce el poder desde el 28 de julio con un discurso dirigido con el restablecimiento del orden, el punitivismo penal y el conservadurismo social.
En el cuadro de esas figuras se encuentra la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, quien simpatiza con las políticas de su colega Bukele. Ella ha prometido megacárceles, vigilancia masiva y el endurecimiento severo de las penas, además una agenda provida y contraria a la perspectiva de género.
El presidente de Honduras, Nasri “Tito” Asfura, es conocido por sus discursos e ideas conservadoras. Su gestión está enfocada en el combate al narcotráfico, el achicamiento de las estructuras del Estado y estrechos lazos religiosos e internacionales con movimientos de derecha radical.
En Chile se encuentra el presidente José Antonio Kast, quien ostenta el liderazgo del Partido Republicano chileno y es el pilar fundamental del Foro de Madrid en el Cono Sur. Es clave en la consolidación de una agenda estrictamente conservadora en lo social y neoliberal en lo económico.
También Rodrigo Paz, mandatario de Bolivia, quien encabeza las corrientes opositoras conservadoras en su país.
El impacto en América Latina
El ascenso de la derecha genera un cambio fundamental en la región, particularmente en materia de seguridad y en el combate al narcoterrorismo.
La política del presidente Trump va dirigida a ejercer un control sobre la región con la aplicación de aranceles, sanciones, ataques aéreos, revocación de visas, injerencias electorales, un bloqueo petrolero a Cuba y la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
Estados Unidos ha lanzado la operación “Escudo de las Américas”, con la estrategia y la determinación de la lucha contra los poderosos cárteles de la región y la guerra contra el terrorismo en Oriente Medio.

En esa dirección, la administración Trump ha declarado a 21 grupos criminales en América Latina como organizaciones terroristas.
Con esa justificación, el Pentágono ha lanzado 71 ataques contra embarcaciones en aguas de Latinoamérica, con casi 240 personas muertas por ser “narcotraficantes”.





