Salud

Consejos para usar el baño público durante el coronavirus y no infectarse en el intento

POR: INFOBAE

Usar un baño público, puede parecer como si estuvieras esquivando infecciones por todos lados, en especial después de las noticias acerca de la estela de partículas que emanan del inodoro, la nube de gotitas (aerosol) que puede elevarse casi un metro y quedar suspendida el tiempo suficiente para que el usuario siguiente inhale las gotitas o estas aterricen en otras superficies del baño. En cierta forma, así es.

¿Qué hacer entonces, en especial ahora que muchos comenzamos a salir de casa un poco más? ¿Debemos evitar los baños compartidos (en parques, centros comerciales o los restaurantes, que apenas volvieron a abrir) como si fueran la peste?

Como obstetra y ginecóloga, paso mucho tiempo derribando el mito de que puedes contraer infecciones de transmisión sexual en un inodoro compartido (porque no se puede… ni siquiera el herpes, el mito más común), pero ¿qué hay del coronavirus?

Para leer más: Video: Experimento demuestra cómo se contagia el coronavirus

En primer lugar, ¿cuán infecciosos son los baños en realidad?

Sabemos que podemos infectarnos por el tacto. Nos limpiarnos y podemos contaminar todo lo que tocamos con microbios que provienen de las heces fecales, como el norovirus y la E. coli, antes de lavarnos las manos.

También podemos infectarnos por el aire de los baños. En el caso de algunos virus respiratorios, como el de la influenza, si hay suficientes partículas en el aire, respirar en un espacio aéreo compartido previamente puede representar un peligro. El mejor ejemplo es el sarampión: si una persona con sarampión entra en una habitación, el aire es potencialmente infeccioso durante dos horas.

Los baños tienen otro peligro único: la estela de partículas que emanan del inodoro. Cada vez que bajamos la palanca, el baño libera en el ambiente un ejército invisible de microbios que aterrizan en las paredes (que podrías tocar mientras haces equilibrio sobre el inodoro; volveremos a este punto más adelante), en el asiento, en el piso y en las manijas del inodoro y de la puerta.

Hace tiempo que sabemos acerca de la estela de partículas del inodoro. Un estudio nuevo sugiere que hay partículas potencialmente infecciosas que permanecen en el aire durante un minuto después de cada descarga y los inodoros pueden seguir generando una nube infecciosa varias descargas después de la primera descarga contaminada.

De verdad es un obsequio indeseado que seguimos recibiendo.

Entonces, ¿qué hay acerca del coronavirus?

En general, no se cree que el contacto con superficies contaminadas sea un método primario de infección de coronavirus, pero esto todavía no se ha estudiado mucho. Aunque los baños compartidos pueden aumentar la propagación de infecciones gastrointestinales, no sabemos cuál es el papel de los baños en la transmisión de un virus respiratorio, como el coronavirus, que también se ha identificado en las heces fecales.

Tampoco conocemos el riesgo (si es que existe) que representan los aerosoles de coronavirus en la estela del inodoro, así que en realidad hay muchas interrogantes.

Lo que sí sabemos es que hay ciertas conductas que ayudarán a protegerte de muchos microbios perversos.

A continuación presentamos una lista práctica de recomendaciones para el uso de un baño compartido

Las mejores defensas en contra de los contagios en un baño son los cubrebocas, el distanciamiento social, evitar en la medida de lo posible tocar superficies con las manos y la higiene de estas.

— Elige los baños más grandes con muchos cubículos porque tienen una mejor circulación del aire.

— Si alguien sale de un baño o un cubículo justo antes que tú, trata de esperar al menos 60 segundos antes de entrar, en especial si la tapa del inodoro está levantada, lo que significa que habrá una estela mayor.

— No utilices las cubiertas de papel. Son como un placebo (no sabemos si ofrecen protección contra los virus y bacterias) y podrían haberse contaminado con la estela de partículas del inodoro, por lo que tocarlas con las manos podría ser una fuente de transmisión infecciosa. (Prácticamente no existen en otros países; nunca han existido en Canadá, donde crecí, y cuando me mudé a Estados Unidos parecían una mojigatería).

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