Editorial

Constitución y democracia

La Constitución de la República Dominicana, la cual tiene su origen en el Manifiesto del 16 de noviembre de 1844, previo a la proclamación e Independencia Nacional el 27 de febrero de ese mismo año, ha sido violada por quienes han  ejercido el poder desde la fundación de la nación.
 

Además, ha sido modificada en 39 ocasiones con el propósito de habilitar a presidentes que se aferran al poder y deciden buscar la reelección sin importarle las consecuencias políticas, sociales y económicas que lesionen la democracia.
 

El Manifiesto del 12 de enero de 1844, consideran intelectuales e historiadores, fue el Acta de Independencia de la Nación Dominicana y se convirtió en la plataforma que fundamentó la redacción de la Constitución del 6 de noviembre de l844.
 

Desde aquella época hasta hoy día, 175 años después, la Carta Magna ha sido objeto de vulneración e irrespeto, tanto por gobernantes como gobernados; la mayoría de dominicanos exhiben un comportamiento que distancia al ciudadano del orden constitucional.
 

Pese a  que  el  “Día de la Constitución” es el 6 de noviembre, en el país  se celebra o conmemora este lunes 4, en atención a una ley aprobada por el Congreso Nacional, a través de la cual se  mueven los días feriados, excepto los relacionados con la religión.
 

La Ley Suprema proclamada  el seis de noviembre de 1844 en San Cristóbal es la base que crea la organización política de República Dominicana, por intermedio de la estructura del Estado.
 

Con esa carta constitucional se establecieron los derechos y deberes de los ciudadanos y se erige un sistema basado en el orden institucional, pero que se transgrede con frecuencia en detrimento del sistema democrático.
 

Ha habido etapas, como el período 1930-1961 en el que predominó la tiranía que encabezó el dictador Rafael Leónidas Trujillo, donde la Ley de Leyes  fue quebrantada, en razón de que se infringieron los derechos fundamentales de la ciudadanía.
 

Asimismo, quienes propiciaron el golpe de Estado contra el profesor Juan Bosch en el año 1963 violentaron la Constitución, la soberanía e independencia, ya que se aliaron a fuerzas extranjeras para derrocar a un gobierno que sustentó su gestión en un ejercicio democrático.
 

Desprecian la Ley Suprema quienes se colocan por encima de la misma e imponen a la fuerza sus objetivos políticos, debido a que solo actúan en atención a sus intereses, por tanto, no les importa la nación.
 

Despedazan la Carta Magna  quienes la irrespetan,  porque como muy bien aclamó el jurista alemán Ferdinand Lasalle: “La Constitución es un pedazo de papel cuando los líderes políticos, sociales y el ciudadano común, no se sujetan a ella”.
 

En realidad, la Constitución es el conjunto de normas que rigen y delimitan las relaciones entre los poderes del Estado y el pueblo, por eso hay que luchar a diario para que la conducta y los principios de líderes y ciudadanos se adhieran al mandato constitucional.
 

Que se evite, pues, la anarquía con el respeto riguroso a la Carta Magna de la República Dominicana  para  garantizar la convivencia democrática, el  bienestar y  la paz social.

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