Opinión

El Arte de la Propina

Haime Thomas Frias

Aunque por nuestra condición de país subdesarrollado, los beneficiarios de esta regalía no la valoran lo suficiente, aún así, es importante hacer uso de esta gratificación.

Una ley hace obligatorio el pago de un 10 por ciento, dinero que pocos dueños de restaurantes, bares y discotecas entregan a sus beneficiarios, es bueno saberlo.

Todo servidor recibe con gusto una propina si se entrega con elegancia, de forma discreta y con la intención de procurar una mejor atención y contribuir con sus necesidades, aunque sea por un día.

Cada quien, de acuerdo a sus posibilidades puede dar propina, incluso en servicios no esperados, como una sobrecargo de línea aérea o un camarero en una fiesta privada.

Si visita un restaurante por primera vez, dela adelantada, así asegura un mejor servicio y una recomendación de que no ordene tal pescado porque no está fresco, para citar un ejemplo.

Las buenas propinas harán milagros, no tienen límites en su recompensa, mientras más jugosas mejor, es una forma de retribuir y ayudar sin resaltarlo.

El país donde mejor reciben una buena propina es Estados Unidos, donde sus ciudadanos se limitan a lo establecido por cada negocio, una papeleta de cien dólares hace maravilla.

Sea blanco con la propina, puede parecer una expresión racista, pero ha sido de uso por muchos años.

En lo personal, al dar, espero recibir, pero al hacerlo soy consciente de que le estoy haciendo la vida más fácil a un ser humano menos afortunado que yo, así lo veo y así actúo!

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