Editorial

El PRM y las incógnitas de su dirección política, al margen del gobierno

El gobierno del presidente Luis Abinader cumple este viernes dos meses en el poder. El tiempo transcurrido permite percibir algunas líneas de acción del presidente y del gobierno, pero no son en absoluto conclusivas para asumir conclusiones, como ya hay algunos analistas que juzgan, como jueces, y hasta condenan, una administración que apenas estrena su presencia en el gobierno en medio de una pandemia de Covid-19 y de una crisis económica que nadie imaginó tendría la dimensiones que presenta en la actualidad.

Sin embargo, hay un aspecto que es bueno anotar en este segundo mes de gobierno, y es el siguiente:

El Partido Revolucionario Moderno, que ganó las elecciones presidenciales acompañado de un bloque de organizaciones aliadas, luce ausente del momento político que vivimos. Podría decirse que el PRM ha dejado todo en manos del gobierno del presidente Abinader. Sin embargo, el PRM no es el gobierno y no puede asumirse como tal, porque correría el riesgo de ser absorbido por los acontecimientos y hasta desaparecer. La impresión que ha quedado es que toda la dirigencia del PRM se ha ido al gobierno, y abandonado sus responsabilidades partidarias.

El presidente del PRM es el ministro Administrativo de la presidencia, y carece de tiempo para atender otros asuntos que no sean los que se derivan de sus responsabilidades en el gobierno. Es un subalterno del presidente de la República, y sus funciones como presidente del partido podrían entrar en serias contradicciones con las ejecuciones que debe llevar a cabo en el gobierno. Su capacidad para criticar o enderezar decisiones gubernamentales se encuentra seriamente limitada.

Los dos vicepresidentes del PRM, Geanilda Vásquez y Orlando Jorge Mera, tienen funciones ministeriales en el gobierno. Les ocurre lo mismo que al presidente. Y en el caso de la Secretaría General, tiene a su cargo el gobierno del Distrito Nacional, lo que le impide ejercer sus funciones políticas a plenitud. Si desea realizar una gestión competente, ágil, responsable, inclusiva y que de la cara por los múltiples problemas de la capital, tiene que olvidarse de su responsabilidad en el partido.

Con las demás posiciones, ocurre exactamente lo mismo. El secretario de Organización es ministro de Obras Públicas. Los miembros de la Comisión Ejecutiva tienen a su cargo responsabilidades estatales, con muy pocas excepciones. El Director Ejecutivo de Asuntos Eléctricos es ministro de Energía y Minas, y los responsables de la Comisión Económica también pasaron a ejercer funciones en varias de las instituciones públicas.

Este asunto tiene que conducir a la dirección del gobierno y del PRM a una decisión: Renovar su dirección y designar nuevos dirigentes que asuman las posiciones de conducir el PRM por un sendero de no sumisión a los asuntos públicos, y que pueda dar la batalla política en el ámbito en que ahora pretende darla el principal partido de oposición, el de la Liberación Dominicana, y los otros partidos, que como Fuerza del Pueblo, son adversarios naturales del PRM y del gobierno.

Un partido que no tiene amplitud de miras hacia temas como las elecciones del 2024, o la naturaleza de la oposición que hará el PLD, podría fallar desde muy temprano. Por ejemplo, los partidos aliados del PRM en las elecciones municipales, congresuales y presidenciales, podrían seguir siendo aliados. Esa alianza, por ejemplo ¿quién la articula desde ahora: el gobierno o el PRM? ¿Quién comanda las decisiones de los congresistas del PRM, en el Senado y en la Cámara de Diputados? ¿El gobierno o el PRM? Son temas que podrían generar dificultades, como ya se ve con la elección de los miembros titulares de la Junta Central Electoral, y se verá con los miembros del Tribunal Superior Electoral y la Cámara de Cuentas, y lo que podría ocurrir con las designaciones que harán falta en el Tribunal Constitucional y en la Suprema Corte de Justicia.

El PLD ha iniciado su IX Congreso. Tomará decisiones políticas importantes. El PRM ¿tiene previsto realizar un Congreso, un análisis de los factores del triunfo y asumir los desafíos políticos como partido de gobierno? No se sabe.

Es una tarea que tienen que afrontar. Nadie duda, como ha sido la práctica política dominicana, que habrá dirigentes que tienen funciones en el gobierno que no querrán dejar sus funciones en el partido. La pregunta es ¿tienen posibilidad de cumplir con la responsabilidad política que se deriva de la posición que desempeñan en el PRM?

Que lo piensen.

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