Opinión

¿Está usted listo para el cambio después del coronavirus?

Juan Núñez Collado

Quiero compartir con ustedes un resumen del escrito de Percy Bustes, que fue publicado el 23 de marzo del año en curso.

Este autor comienza con esta cita de Alvin Toffler que dice: “Los analfabetos del Siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender”. Fin de la cita.

Desde hace años, diferentes voces nos advertían lo que se venía: Cambio climático, destrucción de la capa de ozono, incendio de los grandes bosques tropicales, extinción de especies animales y vegetales, aumento de la temperatura global, derretimiento de los polos, hambrunas de proporciones bíblicas, sequías, terremotos, huracanes, inundaciones, millones de desplazados.

Recordemos lo que pasó en California el año pasado con un incendio que destruyó millones de hectáreas de bosques al igual que en Australia, donde se perdieron miles de hectáreas de bosques y miles de especies animales desaparecieron víctimas de un incendio.

Pero, aparte de estos hechos innegables que nos hablan de un gran daño al planeta con consecuencias impredecibles para los seres humanos, está la triste situación de la pérdida de valores éticos y morales, que a mi modo de ver las cosas, es la peor de las crisis que hoy confrontamos. Vemos con tristeza que se ha perdido el valor de la honestidad, de la responsabilidad, del respeto a la dignidad humana, la tolerancia y el sentido de compromiso solidario con el ser humano, al margen de su credo político o religioso.

Nos podemos preguntar…¿Es necesario todo lo que está sucediendo?

La respuesta es sí, es necesario, a fin de que haya un despertar y evolución de la conciencia.

Ojalá seamos capaces de leer los signos de los tiempos para que podamos entender que estamos asistiendo a un cambio de era, a un cambio de paradigma, a tal punto que todo lo que considerábamos normal, ahora deja de serlo.

En conclusión:

1.- Cuando termine el aislamiento domiciliario, el mundo que nos vamos a encontrar será muy diferente al que dejamos.

2.- Tenemos dos opciones: O nos lamentamos y sufrimos de aquí en adelante o nos reinventamos, innovamos, transformamos, rediseñamos y crecemos.

3.- Debemos aprovechar estos días para evaluarnos, mirar hacia adentro y empezar el cambio.

Me puedo preguntar: ¿Para qué soy bueno? ¿Qué puedo aportar al cambio?

4.- Parece que este virus se originó en un mercado de pescado de la ciudad de Wuhan, China, donde las condiciones de higiene eran infrahumanas.

Pero nos podemos preguntar a nivel personal.

¿Cómo anda mi higiene mental?

¿Puedo controlar mis pensamientos?

¿Y mi higiene verbal?

¿Soy impecable en mis palabras?

¿Qué puedo decir de la higiene de mis actos?

Tal vez no salgamos bien parados.

Tenemos una gran oportunidad para un cambio profundo que debe empezar de adentro hacia afuera.

Es el momento de reinventarnos espiritualmente para que podamos resistir con amor, serenidad y calma los días por venir.

Para los que aman al Señor, San Pablo nos enseña que todo obra para bien, por lo tanto abajo el pesimismo y la incertidumbre, porque si Dios está con nosotros, ¿quién podrá contra nosotros?

La respuesta es nada ni nadie.

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