Salud

Estudio revela por qué debemos caminar más a menudo

Según un estudio de 2013, caminar enérgicamente puede contribuir a nuestra salud cardíaca tanto como lo hace el trote. A continuación, hablaremos más a fondo sobre dicho estudio.

¿Caminar es más beneficioso que correr?

En este estudio publicado en el American Heart Association Journal, los investigadores compararon dos estudios que involucraron a 33,060 caminantes y 15,045 corredores. El objetivo era medir los beneficios de salud que pueden percibirse con ambas actividades.

Los investigadores descubrieron que las personas que caminan perciben mayores beneficios de salud que quienes trotan. En el indicador de riesgo de sufrir presión arterial elevada, las personas que caminaban tenían un 7,2% menos de riesgo, mientras que los corredores tenían 4,2%.

Lo anterior aplica también para el indicador de riesgo asociado al colesterol malo. Las personas que caminan (7%) eran menos propensas a sufrir de problemas de colesterol que las personas que trotaban con regularidad (4,5%).

Ambos grupos tenían la misma disminución de riesgo de sufrir diabetes, siendo de 12%.

 Si deseas ejercitarte a pesar del confinamiento, las caminatas pueden ser una gran opción. Fuente: Shutterstock

Sin excusas para ejercitar

Según Paul Williams, investigador en jefe de este estudio, la caminata y el trote son actividades ideales para medir los beneficios de salud que se perciben gracias a las caminatas de intensidad moderada y el trote vigoroso y de alta intensidad.

Según él, esto se debe a que estos ejercicios involucran los mismos grupos musculares al ser básicamente la misma actividad, solamente que realizada con intensidades distintas.

Según Williams, este estudio también busca indicar que caminar y trotar son ambas actividades que permiten invertir en nuestra salud futura y que proveen beneficios confirmados, por lo que no habría razón para rechazar por una u otra modalidad y no ejercitar en lo absoluto.

El factor intensidad

La Dra. Georgina Stebbings, catedrática de Deporte y Fisiología del ejercicio, opina que la intensidad si hace una diferencia cuando se trata de la actividad física. Según ella, lo ideal es que el ejercicio que realices te deje sin aliento, lo que puede requerir de un ejercicio moderado o de alta intensidad. Ella opina que esta situación puede ocurrir fácilmente con una caminata corta pero bastante potente e intensa, así como una caminata más lenta y extendida en el tiempo. El objetivo de ambas es fomentar el desgaste.

Si no quieres exigirte mucho con el trote, caminar puede ser una opción más accesible y sencilla de realizar para ti. Antes de proceder con ella, infórmate sobre lo que necesitas para ello para que disfrutes a pleno sus beneficios.

Fuente: El Diario NY

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba