Opinión

Grisel Cruz: «En perspectivas»


Escuchando artículo…

0:00 / 0:00


Por: Rafael A. Escotto 

«La ética o la moral deben de entenderse no solo como la realización de unas cuantas acciones buenas, sino como la formación de un alma sensible».

Victoria Camps

Hace algún tiempo que venimos siguiendo a través de la empresa Carivisión el programa televisivo «En perspectivas», conducido magistralmente por la abogada mocana, residente en Santo Domingo, Grisel Cruz.

Como abogado y escritor estadounidense puedo decir y, a la vez, afirmar que nos fascina el dominio del idioma español de esta notable dama, idioma que es esencial para lograr una comunicación efectiva.

Lo lamentable es que ella le habla a una audiencia, una parte importante de la cual parece haber abandonado el cuido del idioma castellano por un lenguaje mondo, hasta cierto grado incomprensible por una población inteligente.

La poeta, prosista, ensayista y maestra española Carmen Conde afirmó que «el lenguaje es lo más humano que existe. Es un privilegio del hombre… cada palabra lleva consigo una vida, un estado, un sentimiento».

Las críticas que la respetable catedrática universitaria dominicana vierte en cada una de sus entregas como conductora del programa En perspectivas son materias para un aula de enseñanza eminente. Su capacidad de análisis de los temas que le toca evaluar, sobre todo los que tienen que ver con el derecho, la educación y la moral social tienen méritos pedagógicos.

Sus enfoques no solo son edificantes, además, intentan oxigenar, hasta donde se pueda, el cerebro de los ciudadanos y así enseñarlos a conducirse con respecto y con la virtud cívica que le he exigible a los habitantes de un país, de  una ciudad o población que se halla acometida por las impurezas de jergas hinchadas de canciones llenas de disparates y de obscenidades que conducen a la destrucción moral de los individuos y a dañar más de lo que está la belleza del idioma español.

Parecería como si ciertos segmentos de la población estuvieran olvidando el idioma.

A propósito de lo anterior, nos recuerda Gabriel García Márquez: «El problema más difícil de resolver en la práctica es el lenguaje. Los escritores de lengua castellana, los de aquí y los de allá, no conocemos ya ni siquiera los nombres verdaderos de las cosas. El nuestro es un idioma fabulosamente eficaz, pero también fabulosamente olvidado».

Escuché con sumo cuidado durante el desarrollo del programa En perspectivas a la licenciada Grisel Cruz ponderar la vigente Ley No. 6132, de Expresión y Difusión del Pensamiento, reputándola de excelente e inmejorable.

No dudamos que tratándose de una profesional del derecho altamente calificada y prestigiosa, que sabe cuidar bien su nombre, antes de elogiar la actual norma tuvo que haber leído el anteproyecto de ley que pretende modificar este precepto legal para no arriesgar sus excelentes y expertas credenciales. Frente a estas pretensiones del legislativo de modificar la norma sugerimos que estos propósitos sean examinados para evitar, como plantea la letrada, los vicios que ocasionaría una reforma irreflexiva, precipitada y antojadiza de la ley vigente.

Otro aspecto al cual se refirió la ilustre educadora y jurisconsulta en una de sus magníficas intervenciones en el susodicho programa televisivo fue el caso de la expulsión de veinticinco cadetes de segundo año de la Policía Nacional por no haber pasado el examen de una sola materia. Uno se pregunta frente a este hecho sorprendente si faltó sentido de pedagogía en el profesor que enseñó la materia que dio lugar a la expulsión de los cadetes, pues como manifestó el novelista japonés Soseki Natsume: «Un verdadero pedagogo es aquel que no solo imparte conocimientos, sino que ejerce una influencia moral positiva en sus alumnos».

A juicio de la distinguida abogada y catedrática de larga experiencia académica, la destitución de los cadetes por un profesor de la academia de cadetes en Hatillo, San Cristóbal, podría ser catalogada como una actuación exagerada, impulsiva y caprichosa que merece una rectificación, pues al parecer no se tomó en consideración los deseos personales de estos jóvenes aspirantes a ser oficiales orgullosos de la institución ni las dinámicas de los familiares y las lecciones del pasado.  Creemos que un profesor no debe tener el poder para hacer semejante cosa, esa determinación lo puede hacer una junta o consejo que se reúne y evalúa la situación para tomar una decisión justa y acorde con los reglamentos.

Según recomienda el filósofo, pedagogo, teólogo y misionero católico alemán Bert Hellinger, el equilibrio es un concepto central en toda decisión. Cuando se toman decisiones sin este equilibrio «se corre el riesgo de repetir patrones disfuncionales que pueden afectar no solo al individuo, sino también a sus seres queridos. Por lo tanto, es esencial reflexionar sobre las implicaciones de cada decisión antes de actuar».

Dijo Platón: «Una buena decisión está basada en conocimientos y no en números». Partiendo de los juicios de la licenciada Grisel Cruz sobre la expulsión de los cadetes habría que suponer que la decisión del profesor pudo haber sido hecha en momentos en que este estaba pasando por alguna situación emocional temporal. Si consideramos el significado de la ciencia de la pedagogía nos encontramos que esta puede ayudar a potencial el aprendizaje de los alumnos.

Hemos querido con este artículo elogiar la formidable labor de difusión cultural que está realizando la licenciada Grisel Cruz a través de su programa en Carivisión y, al mismo tiempo, le exhortamos a seguir el tono y calidad de sus magníficas exposiciones en bien de elevar la formación cívica y moral de los ciudadanos de esta patria bajo el entendido de que con su labor pedagógica está ayudando a la sociedad dominicana a sortear en lo posible, las situaciones inesperadas que podrían estar asechando a esta nación, más allá de lo impensable.

 

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba