Haití cierra el año con cuatro mil asesinatos y tres mil secuestros

Analizando noticia con IA…espere un momento
RESUMEN
Puerto Príncipe (Prensa Latina.- Haití culmina un año extremadamente violento con casi cuatro mil asesinatos y unos tres mil secuestros, pues grupos armados controlan las tres cuartas partes de su capital mientras las fuerzas políticas parecen omitir las cifras y rechazan alcanzar un acuerdo.
Como si fuera poco, más del 42 por ciento de su población necesita asistencia humanitaria y hasta el 40 por ciento sufre de inseguridad alimentaria grave, según datos de organismos internacionales.
En este contexto las mujeres, niños y ancianos son las principales víctimas, cientos de miles de personas tuvieron que huir de sus hogares para refugiarse en sitios precarios y otros cientos de miles abandonaron el país tanto por programas regulares migratorios como el impulsado este año por Estados Unidos, así como por emprender peligrosos viajes a través de rutas irregulares.
VIOLENCIA E INSEGURIDAD
Solo de enero a octubre la violencia desatada por las pandillas dejó tres mil 960 muertos, mil 432 heridos y dos mil 951 víctimas de secuestros, de acuerdo con un estremecedor informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
La mayoría de las víctimas residían en la zona metropolitana de Puerto Príncipe y en el departamento Artibonite, el mayor granero del país, donde la violencia y las acciones de las bandas alcanzaron cifras sin precedentes.
«La situación en Haití es catastrófica. Seguimos recibiendo informes de asesinatos, violencia sexual, desplazamientos y otros tipos de violencia, incluso en hospitales», lamentó a finales de noviembre Volker Türk, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
Además, las pandillas utilizan la agresión sexual como un método de amedrentamiento a la población, afectando especialmente a menores y mujeres, de acuerdo con documentos del organismo regional.
En octubre el experto independiente de la ONU en Derechos Humanos William Oâ€ÖNeill calificó de dramática la situación de los niños y jóvenes que, además, no cuentan con acceso a la sanidad, agua potable y alimentos, mientras que tienen grandes obstáculos para asistir a las escuelas





