Hospitales incluyen una “fruta milagrosa” para mejorar la alimentación de pacientes con cáncer

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RESUMEN
Salud. Instituciones como el Mount Sinai Medical Center y el Miami Cancer Institute emplean Synsepalum dulcificum para combatir los efectos secundarios de la quimioterapia y apoyar la calidad de vida de quienes reciben tratamiento.
La recuperación del sentido del gusto es un desafío frecuente para quienes enfrentan tratamientos contra el cáncer. En el sur de Florida, un pequeño fruto rojo está cambiando la experiencia de muchos pacientes: el conocido como miracle fruit (fruta milagrosa) o Synsepalum dulcificum.
La quimioterapia suele provocar alteraciones en el gusto, una afección conocida como “chemo mouth”, que puede volver desagradable casi cualquier alimento. Entre las descripciones más comunes se encuentran el sabor metálico y la sensación de comida podrida, explica el doctor Mike Cusnir, oncólogo del Mount Sinai Medical Center, quien ha liderado estudios sobre el impacto de este fruto en pacientes oncológicos.
El mecanismo de la Synsepalum dulcificum es singular: modifica temporalmente la percepción de los sabores durante aproximadamente 30 a 40 minutos. Durante ese lapso, muchos alimentos ácidos o amargos se perciben como dulces.
Julie Ascen lleva casi un año luchando contra un linfoma MALT. Desde antes de iniciar la quimioterapia, comer se había vuelto una tarea ardua. “Cuando probé el miracle fruit por primera vez, mi vida cambió”, relató Ascen. “Hacía que la comida supiera mejor”.
Este fenómeno no es exclusivo de Ascen. Otras personas que han utilizado el fruto describen una mejora inmediata y tangible en la experiencia de comer. Según Erik Tieting, responsable de Miracle Fruit Farm en Redland, el efecto es “absolutamente inmediato”.
El clima de Miami resulta ideal para el cultivo de la Synsepalum dulcificum, lo que ha permitido que la producción se concentre en esta región. Sin embargo, la fruta es delicada y pierde su potencia si no se congela rápidamente, lo que limita su distribución en estado fresco a unas 48 horas.
Por ello, actualmente suele venderse congelada en cubos, normalmente en presentaciones de 15 unidades por paquete, con el fin de conservar sus propiedades.
En la actualidad, hospitales como el Mount Sinai Medical Center y el Miami Cancer Institute ofrecen esta opción a sus pacientes, permitiendo que más personas puedan beneficiarse de la fruta durante sus tratamientos.





