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ICE balea a dominicano en NY, se cuestiona la ausencia del cónsul y el embajador de RD


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Un dominicano de 28 años, Oscar Belgal, fue baleado en el cuello por un agente de ICE en Marble Hill, Bronx, mientras estaba dentro de su vehículo con un niño de 5 años en el asiento trasero. Siete disparos. A plena luz del día, a las 4 de la tarde, en una calle llena de familias que salían de la escuela.

El Departamento de Seguridad Nacional salió a justificar el hecho antes de investigar. Dijo que tenía antecedentes, que era de Los Trinitarios, luego se retractó. La comisionada de la Policía de Nueva York, Jessica Tisch, tuvo que aclarar lo básico: no fue la NYPD, fue ICE. El alcalde Zohran Mamdani dijo que era inconcebible e increíblemente grave y llamó al presidente Trump.

¿Y quién no ha dicho nada? Los que deberían estar gritando.

LA AUSENCIA DUELE MÁS QUE LA BALA

Al momento de escribir este artículo, más de 24 horas después del tiroteo, el Consulado General Dominicano en Nueva York, dirigido por Jesús -Chu- Vásquez Martínez, no ha emitido una nota de protesta formal, no ha enviado abogados al hospital, no ha exigido acceso consular, no ha convocado a la prensa.

El embajador dominicano en Washington no ha solicitado una reunión urgente en el Departamento de Estado. El MIREX no ha citado al encargado de negocios de Estados Unidos en Santo Domingo.

Silencio. Ese silencio burocrático que la diáspora ya conoce de memoria.

Mientras tanto, el consulado sí tuvo tiempo esta semana para anunciar pasaportes electrónicos y hablar de transparencia. Pero cuando un dominicano está en una cama de hospital, esposado a la custodia de ICE, baleado frente a su hijo, la transparencia no es una libreta. Es una acción.

¿PARA QUÉ ES UN CÓNSUL?

La Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963 es clara en su artículo 5: el cónsul debe proteger los intereses de sus nacionales, visitarlos si están detenidos, velar por el debido proceso, asegurarse de que no sean víctimas de abuso.

No es un favor. Es una obligación de derecho internacional. Y es una obligación moral.

Un cónsul no es un gestor de pasaportes. Un cónsul es el abogado de último recurso cuando el Estado que te acoge te apunta con un arma.

Cuando México tiene un incidente similar, su consulado aparece en 2 horas con abogados, con la red de apoyo, con una denuncia pública. Cuando Ecuador o Colombia tienen un caso de brutalidad, su embajada pide explicaciones formales. Nosotros, que tenemos 2.5 millones de dominicanos en Estados Unidos, que aportamos más de 10 mil millones de dólares en remesas al año, actuamos como si nuestros migrantes fueran huérfanos de patria.

EL PATRÓN DE ABANDONO

Este no es un hecho aislado. Es un patrón.

En la frontera, dominicanos detenidos en Arizona y Texas duran semanas sin contacto consular. En las cárceles, el consulado de Nueva York tiene lista de espera de 3 meses para asistencia legal básica, pero abre sábados y domingos para fotos y discursos. En la muerte, cuando un dominicano muere a manos de la policía, el consulado llega al velorio, no a la comisaría.

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