Editorial

Impotencia e indignación

La muerte de la señora Julissa Margarita Campos Hernández, asesinada en la madrugada del lunes en su hogar, en Santo Domingo Este, es un hecho que genera impotencia e indignación.

A esa señora de 43 años de edad, funcionaria bancaria y madre de tres hijos, dos de ellos menores, la mataron desconocidos que penetraron a su residencia y le dispararon a través de una ventana.

Hay elementos que hacen creer que no se trató de un simple intento de robo, por lo que ojalá las autoridades puedan esclarecer y localizar a esos criminales que han cometido un hecho tan lastimoso para su familia y la sociedad.

No es posible que gente mala atormenten a tantas personas buenas, en las calles y hasta en sus propios hogares.

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