Económicas

Impresoras láser generan residuos plásticos y consumen más electricidad que alternativas sin calor


Escuchando artículo…

0:00 / 0:00


Los insumos utilizados en las impresoras láser generan millones de residuos plásticos cada año y requieren electricidad para completar el proceso de impresión. Ante este impacto ambiental, la tecnología de inyección de tinta sin calor surge como una alternativa que busca reducir el consumo energético y la cantidad de componentes desechados.

Las impresoras láser utilizan tóner, un polvo fino que contiene micropartículas plásticas y que se transfiere al papel mediante un sistema que aplica altas temperaturas para fijarlo. Este mecanismo requiere un fusor, una pieza que consume electricidad y que, con el uso, puede necesitar reemplazo.

Además de los cartuchos de tóner, estos equipos emplean tambores, fusores y otros componentes que se desgastan y terminan convirtiéndose en residuos al finalizar su vida útil.

Según estimaciones citadas por la industria, los desechos asociados a los insumos y componentes de impresión láser equivalen anualmente a unos 20 mil millones de bolsas plásticas. Otras comparaciones presentadas por la compañía los equiparan con 246 mil millones de pajillas o pitillos y 5 mil millones de botellas plásticas. Estas cifras corresponden a estimaciones industriales y dependen de los criterios utilizados para calcular el volumen de residuos.

Una alternativa que reduce el consumo energético

La tecnología de inyección de tinta sin calor funciona de manera diferente: en lugar de fundir polvo sobre el papel, utiliza cabezales que depositan pequeñas gotas de tinta líquida para formar textos e imágenes.

De acuerdo con Cristian Díaz, gerente de producto de impresión corporativa de Epson Colombia, mientras una impresora láser requiere al menos ocho etapas para completar una página, la tecnología de inyección de tinta sin calor reduce el proceso a tres: recibir el archivo, aplicar la tinta y entregar la impresión.

La empresa señala que su modelo AM5000 puede consumir hasta un 86 % menos de electricidad que impresoras láser de su mismo segmento y generar hasta un 53 % menos de residuos asociados a los insumos de impresión. Estos porcentajes son datos proporcionados por el fabricante y dependen de las condiciones de comparación.

En lugar de tóner, estos equipos utilizan bolsas de tinta y una caja de mantenimiento que recoge el excedente necesario para conservar los cabezales. Según la compañía, una bolsa de tinta de alta capacidad puede rendir hasta 40,000 páginas bajo estándares ISO.

Menos piezas y mantenimiento

Al prescindir del fusor y de otros componentes propios de la impresión láser, los equipos de inyección de tinta sin calor tienen menos piezas sometidas al desgaste térmico. Esto puede reducir la frecuencia de ciertos reemplazos y simplificar el mantenimiento.

La tecnología está dirigida a sectores como salud, educación, logística, comercio y banca, donde la impresión continúa siendo necesaria para gestionar documentos, registros y operaciones cotidianas.

Aunque estas soluciones pueden reducir el consumo eléctrico y determinados residuos, su impacto ambiental también depende del uso de tinta, la durabilidad de los equipos, el manejo de los consumibles y las posibilidades de reciclaje. Por ello, evaluar el costo y la sostenibilidad de una impresora requiere considerar su ciclo de vida completo, además de su consumo durante la impresión.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba