Investigan si un edulcorante podría aumentar el riesgo de comer en exceso

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RESUMEN
Salud. El sustituto del azúcar podría estimular el apetito y la sensación de hambre de una persona, lo que podría llevarla a comer en exceso, según los resultados publicados el 26 de marzo en la revista Nature Metabolism.
El ingrediente principal de Splenda, la sucralosa, parece confundir al cerebro al proporcionar un sabor dulce sin proporcionar también las calorías que uno esperaría, señaló en un comunicado de prensa la investigadora principal, la doctora Kathleen Page, directora del Centro de Investigación sobre la Diabetes y la Obesidad de la Universidad del Sur de California.
“Si su cuerpo espera una caloría debido a la dulzura, pero no obtiene la caloría que espera, eso podría cambiar la forma en que el cerebro está preparado para desear esas sustancias con el tiempo”, dijo.
Alrededor de un 40 por ciento de los estadounidenses consumen regularmente sustitutos del azúcar, por lo general como una forma de reducir su ingesta de azúcar, apuntaron los investigadores en las notas de respaldo.
“Pero, ¿son estas sustancias realmente útiles para regular el peso corporal?” –preguntó Page. “¿Qué sucede en el cuerpo y el cerebro cuando los consumimos, y los efectos difieren de una persona a otra?”
Para explorar esto más a fondo, los investigadores probaron cómo respondieron 75 personas después de consumir agua, una bebida endulzada con sucralosa o una bebida endulzada con azúcar regular.
El equipo recolectó resonancias magnéticas cerebrales, muestras de sangre y calificaciones de hambre de los participantes antes y después de consumir cada bebida. Los participantes bebieron cada uno de los tres en diferentes momentos.
En comparación con el agua o una bebida azucarada, la sucralosa aumentó la actividad en el hipotálamo, una región del cerebro que regula el apetito y el peso corporal, según muestran los resultados.
La sucralosa también provocó un aumento de la conectividad entre el hipotálamo y varias áreas del cerebro involucradas con la motivación y el procesamiento sensorial. Esto sugiere que la sucralosa podría afectar a los antojos o a la conducta alimentaria, dijo Page.
Todos estos efectos fueron más fuertes en las personas con obesidad, anotaron los investigadores.






