Belleza

Jabón de romero para la piel grasa

El proceso en sí no es peligroso. Se trata solo de ser precavidos, aunque basta con saber que esta técnica la han llevado a cabo durante generaciones y generaciones con total tranquilidad.

Veamos ahora todo lo que necesitamos para preparar este jabón de romero.
Ingredientes
2 tazas de aceite de oliva (473 g)
1 taza de romero seco (es importante que toda planta que incluyamos en nuestros jabones caseros esté seca) (150 g)
¾ vaso de agua (150 ml)
¼ taza de sosa cáustica (62 g)
1 vaso de infusión de romero (200 ml)
1 cucharada de aceite esencial de árbol de té (15 g)
Un bol de plástico o una tina

Preparación
Lo primero que vamos a hacer es la infusión. Nos será muy útil porque de este modo nos aseguraremos que nuestro jabón de romero sea eficaz a la hora de limpiar y cuidar del cutis graso.

Ponemos a hervir el agua, para después, echar una cucharada de romero seco. Dejamos que se realice la decocción durante unos minutos, para después, retirar el romero y quedarnos con la infusión. Reservamos.
El segundo paso es algo más delicado pero igualmente, sencillo. Vamos ya a manipular la sosa cáustica y a verterla en el bol de plástico. Recuerda llevar tus guantes y la mascarilla, porque el producto, como ya sabes, es abrasivo.
Recuerda también realizar este proceso con la sosa cáustica en un espacio abierto (balcón, terraza, jardín…) de ese modo evitamos inhalar sus gases.

Junto con la sosa caústica agregamos la infusión que hemos hecho con el romero. Hazlo muy poco a poco para evitar las salpicaduras. Ten en cuenta, además, que al mezclar estos dos componentes van a salir vapores.
Seguidamente, dejaremos que se enfríe la infusión con la sosa. Permite que pasen unos 15 minutos. La mezcla debe enfriarse para que, poco a poco, podemos añadir más ingredientes.
Una vez haya pasado este tiempo, es momento de añadir las dos tazas de aceite de oliva. Debe estar caliente. Vuelve a añadirlo muy poco a poco, manteniendo las adecuadas precauciones.
Deja que se enfríe una vez más. Más tarde, añadiremos el aceite esencial del árbol del té.

Recuerda que siempre será mejor que la mezcla esté fría para que los aceites esenciales mantengan sus propiedades.

A continuación, para agilizar el trabajo y homogeneizar la mezcla, usaremos la batidora a una velocidad baja. Ponla en el centro del bol sin hacer nada más. Con calma y cuidado.
Cuando veas que el conjunto de ingredientes se vuelve espeso, como si fuera mayonesa, añade el resto de romero seco (así conseguimos un efecto exfoliante). ¡Ya casi lo tenemos!
Por último, solo nos falta verter la mezcla en nuestros moldes. Un truco: añade antes también unas ramitas de romero, así nos será más fácil retirar después el jabón.

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