Nacionales

Jesús de Nazaret se enfrenta el martes santo a líderes religiosos que lo tildan de rebelde y cuestionan su autoridad para hacer milagros


Escuchando artículo…

0:00 / 0:00


REDACCION INTERNACIONAL (AGENCIAS).-En la Iglesia católica, el Martes Santo, junto al lunes y al miércoles, son días de preparación para vivir a profundidad el Triduo Pascual, que inicia el Jueves Santo y el Sábado Santo hasta la madrugada, cuando se realiza la Vigilia Pascual en víspera del Domingo de Pascua, o domingo de resurrección de Jesucristo.

El Martes Santo, sobre todo, es día de preparación para la vivencia de este período en que se conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret. Momento central de la Semana Santa y del año litúrgico para los fieles católicos.

A este día de la semana mayor también se le conoce como el ¨Martes de controversia¨ porque es cuando Jesús se enfrenta con los líderes religiosos, primero con los sacerdotes y ancianos, quienes lo tildaban de ¨rebelde¨ y, además, cuestionaban su autoridad para predicar y hacer milagros.

Y después con los fariseos, quienes le preguntan sobre el tributo y a lo que el hijo de Dios respondió mostrando una moneda:

“Dad, al César lo que es del César; y a Dios lo que es de Dios”, (Mateo 22:21)

Pero, ¿qué tiene de especial el Martes Santo y por qué es un día de preparación para el Triduo Pascual? En una entrevista a Panorama el padre de la Parroquia San Felipe Apóstol, Roberto Valentín Alcántara Belén, explica qué representa este día para la católica y cuál es su importancia.

En este segundo día de la semana mayor, de forma especial se presta atención a la figura de Judas Iscariote, elegido y amado por Jesús como uno de los 12 apóstoles. Judas traiciona al hijo de Dios y lo vende por 30 monedas al sanedrín.

El sanedrín fue una asamblea o consejo de sabios estructurado en veintitrés o setenta y un rabinos en cada ciudad de Israel, quienes hacían la función de juez.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba