Opinión

Jóvenes, todavía están a tiempo de cambiar el rumbo


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Por José Armando Toribio

Santiago de los Caballeros-A nuestros jóvenes que han tomado el camino de la delincuencia hay que decirles que todavía están a tiempo de cambiar de rumbo y que una mala decisión, un error o una compañía equivocada no tienen por qué determinar el resto de sus vidas, siempre existe una oportunidad para comenzar de nuevo.

El dinero fácil puede parecer atractivo cuando se observan sus beneficios inmediatos, pero detrás de esa aparente facilidad pueden llegar consecuencias que marquen para siempre la vida de una persona, una decisión equivocada puede terminar en una cárcel, una herida, una tragedia o en el dolor permanente de una familia.

Ningún joven tiene que demostrar su valor siguiendo a quienes lo conducen por caminos equivocados, la verdadera fortaleza está en tener la capacidad de decir no y buscar alternativas dignas para salir adelante, trabajar, estudiar, aprender un oficio o comenzar un pequeño emprendimiento puede abrir nuevas posibilidades.

También es importante comprender que alejarse de las malas compañías puede ser difícil, especialmente cuando existen presiones económicas, familiares o sociales, pero tomar distancia de quienes impulsan la violencia y la delincuencia puede convertirse en el primer paso hacia una vida diferente, con nuevos propósitos y mayores oportunidades.

El pasado no tiene que convertirse en una condena permanente, quien reconoce sus errores y decide cambiar merece encontrar caminos para reconstruir su vida, pedir ayuda, acercarse a personas de confianza, capacitarse y buscar oportunidades laborales puede hacer la diferencia entre continuar por un camino peligroso o comenzar una nueva etapa.

A los jóvenes hay que hablarles con firmeza, pero también con comprensión, porque detrás de muchos de ellos existen necesidades, sueños y capacidades que pueden desarrollarse cuando encuentran orientación y oportunidades, la sociedad no puede limitarse a señalar también debe acompañar y ofrecer alternativas.

La familia, las escuelas, las iglesias, las instituciones públicas, las organizaciones comunitarias y el sector privado tienen una responsabilidad importante en la prevención de la delincuencia juvenil, crear espacios de formación, empleo, deporte, cultura y emprendimiento puede ayudar a que muchos jóvenes encuentren razones para apostar por un futuro diferente.

Joven, todavía estás a tiempo, elige la vida, elige a tu familia y elige tu futuro, no permitas que una decisión momentánea destruya años de posibilidades, la pregunta que debemos hacernos como sociedad es si realmente estamos haciendo lo suficiente para ayudar a nuestros jóvenes a cambiar de camino.

 

 

 

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