La caída en desgracia del expríncipe Andrés coloca las finanzas de la monarquía en entredicho.

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RESUMEN
La caída en desgracia del expríncipe Andrés, por el caso Epstein, ha puesto a la familia real británica y sus finanzas en entredicho, con una investigación parlamentaria prevista, una inusual iniciativa que ilustra una creciente búsqueda de transparencia.
En el punto de mira de la Comisión de Cuentas Públicas de la Cámara de los Comunes está el alquiler simbólico pagado por Andrés durante más de veinte años por su lujosa residencia de Royal Lodge, en el recinto de Windsor.
Ese acuerdo fue revelado por The Times en octubre, durante el escándalo que llevó al rey Carlos III a despojar a su hermano Andrés de su título de príncipe, debido a sus vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein, que se suicidó en prisión en 2019.
Andrew Mountbatten-Windsor, como se le llama ahora, abandonó el lunes esta residencia de 30 habitaciones tras la publicación de nuevos documentos y fotografías que lo implican en el caso Epstein.
El expríncipe había sido conminado por el propio rey a abandonar este palacio para reinstalarse en una residencia del dominio de Sandringham, propiedad personal del monarca, en el noreste de Inglaterra.
– Interrogantes –
Sin embargo, las condiciones del antiguo contrato de arrendamiento que vinculaba a Andrés con el Crown Estate, la sociedad comercial que gestiona el patrimonio inmobiliario y territorial de la Corona —incluido el dominio de Windsor—, suscitan interrogantes.
Los diputados recordaron que estas condiciones tenían consecuencias sobre los recursos del Estado, ya que los beneficios que pueda generar el Crown Estate se transfieren al tesoro público.
«Cualquier disminución de ingresos reduce el excedente anual del Crown Estate y representa un coste para el contribuyente», advirtió el presidente de la Comisión de Cuentas Públicas del Parlamento, Geoffrey Clifton-Brown, quien anunció en diciembre la próxima apertura de la investigación.
Para Francesca Jackson, estudiante de doctorado en Derecho en la Universidad de Lancaster, esta investigación —sin fecha programada aún— «marca un punto de inflexión».
«Históricamente, el Parlamento siempre ha mostrado una gran deferencia hacia la realeza», subraya a AFP esta investigadora, cuya tesis se centra en la monarquía constitucional de Reino Unido.
Jackson está convencida de que fue «la presión» de los diputados sobre el rey Carlos lo que condujo a que actuara contra Andrés.
Norman Baker, exparlamentario liberal demócrata (centrista) entre 1997 y 2015, considera que la caída en desgracia de Andrés «abrió la puerta» a cuestionar a la monarquía y la investigación que se avecina es «un primer paso».
En su libro «Moneda real, deuda nacional: la verdad impactante sobre las finanzas de la familia real», denuncia «la gran opacidad» de las finanzas reales y «el verdadero coste» de la monarquía para el contribuyente británico.





