Opinión

La RD alineada con Estados Unidos

Aquiles Olivo Morel

En su discurso de toma de posesión, a apenas dos meses y algo de aquella ocasión el presidente de la Republica vuelve a ser enfático al referirse a su política exterior de estrechar aún más los lazos comerciales con los Estados Unidos. Recientemente el país estableció una embajada en china, a la cual asistió el ex presidente el Licenciado Danilo Medina, a partir de entonces se advertía cierto recelo de los norteamericanos por las acciones emprendidas por aquella visita al país asiático.

La política exterior queda bajo la exclusiva responsabilidad del Presidente de turno, según lo establece la Constitución de la Republica en su SECCIÓN II DE LAS ATRIBUCIONES, de 2015 en su artículo 128. ¨…La o el Presidente de la República dirige la política interior y exterior¨- Las sorpresivas declaraciones del Presidente se producen en un momento en que, tanto realidad fronteriza como las pretensiones del país asiático de invertir en áreas estratégicas exigían una definición concreta por parte del ejecutivo.

En lo referente al problema haitiano vuelve de nuevo a reseña la imposibilidad del país para asumir una situación complicada producida en el vecino país, a raíz de la imposibilidad del actual presidente Moise de controlar la desestabilización política. En casi todas los foros internacionales y Organismos donde se tratan los temas de migración y política exterior el problema haitiano se mantiene vigente y se concluye en que la Comunidad Internacional (CI) deberá asumir los compromisos de conducir a la nación caribeña hacia la estabilidad y fortalecimiento de sus instituciones.

Al delinear las áreas en las cuales China podría canalizar sus inversiones, exceptos aquellas estratégicas como puertos, aeropuertos y telecomunicaciones, el Ejecutivo deja en claro y despejas dudas sobre hacia quienes se inclina en la política exterior del país. Desde hace algún tiempo los chinos y norteamericanos libran una feroz batalla en todos los planos y organizaciones, a la que no escapan los países por reposicionarse de cara a un mundo nuevo. El recelo de los Estados Unidos llegó a tal nivel, que existen sospecha para algunos de que, pudo con su actitud influir en pasado proceso electoral.

Empresarios chinos y dominicanos en un viaje realizado por los criollos llegaron a concretizar pre acuerdos en diversas áreas de desarrollo, a la que no escapa el control de puertos marítimos para el trasiego de las mercancías en todo el caribe. El expansionismo chino en un esfuerzo por ocupar el control del nuevo orden mundial despertó a los norteamericanos quienes en los diversos tratados comerciales se enfocan en fijar cláusulas restrictivas en áreas específicas.

¿Cuáles son las áreas de cooperación en las cuales los dominicanos y chinos se comprometen a desarrollar, según los acuerdos iniciales al momento en que se dio apertura a la misión diplomática en el lejano país asiático? ¿Serian olvidado aquellos acuerdos firmados por los empresarios en su visita al gigante asiático, como aquellos relacionados con el transporte y otras áreas como la adquisición de cámaras de vigilancia de alta resolución? Nadie ignora el volumen del comercio mundial bajo el control de China y el atractivo que representa para países como la Republica Dominicana cobijarse en su estrategia futurista denominada la Ruta de la Seda.

Sin embargo, en sus argumentos el presiente Luis Abinader Corona enfatiza la gran cantidad de dominicanos en calidad de inmigrantes en los Estados Unidos y el significativo monto de remeses proveniente de sus trabajos en ese territorio. Los aportes al PIB de las remeses en momentos en que todos los países atraviesan por una realidad única a consecuencia de la pandemia del COVID19 constituye una de las previsiones contempladas por el mandatario para preservar la sanidad de la economía y proteger incluso, al país de los efectos económico devastadora de esta situación sanitaria.

Al dejar en claro las áreas de inversión para los empresarios chinos y dominicanos también el mandatario marca la distancia de estas relaciones. Y como a toda acción corresponde una reacción hay que suponer que los alcances de los proyectos turísticos para traer desde Asia a las playas dominicanos a cientos de nuevos visitantes se verá afectado por esta decisión, al menos eso puede esperarse. Se trata de una competencia entre dos naciones con altos niveles de control de sus relaciones y negocios.

De igual manera, la decisión de romper las relaciones con Taiwan, por parte de Republica Dominicana en la pasada administración empieza a reflejarse en los proyectos de cooperación que este país desarrollaba desde décadas atrás. El juego de la política exterior tiene muchas aristas de difícil comprensión y sin dudas las naciones pequeñas como la nuestras se cobijan en aquellas cuya recompensa y confianza se encuentra más próxima.

Los Estados Unidos de América recela de las naciones que tratan de incursionar en su traspatio, lo consideran una afrenta desde la política de que América es para los americanos –Doctrina Morroe – desplegada el 2 de diciembre de 1823, por el entonces presidente de Estados Unidos James Monroe (1913 -1921), una especie de protección de su territorio ante la tentativa de los apetitos de otros países con lo que compite y que se prolonga, según algunos, hasta nuestros días como la base de su política exterior.

Otra señal de su determinación de alinearse con los Estados Unidos lo constituye el hecho del posible traslado de la Embajada Dominicana en Tel Aviv a Jerusalén, dando continuidad a la decisión norteamericana de reconocerla como la capital de Israel, y no un territorio en disputa, como hacen ver los palestinos en sus reclamaciones ante las Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Si existían algunas dudas por cual camino se enrumbaría la política exterior del gobierno dominicano, al parecer con estas decisiones las mismas se despejan y abren el abanico de posibilidades a quienes se frotaban las manos con los múltiples negocios pautados en el oriente, los cuales no serán posibles en las áreas estratégicas, reservadas para los Estados Unidos y los empresarios locales. De ninguna manera puede suponerse que las recientes relaciones formales entre los dos países entran de inmediato en frialdad. No. Claro que no, lo que si se establece con claridad meridiana el mandatario dominicano son las áreas de negocios vedadas, de imposibles incursión china, al menos en este gobierno.

Por último, las visitas y las llamadas realizadas por Mike Pompeo a lo largo del tortuoso proceso electoral hasta culminar en la toma de posesión con lo dicho por el presidente desvelan al final, cuáles eran las intenciones de Estados Unidos; también, habría que ver, en lo adelante el destino final del Memorándum de entendimiento subscrito entre los países al momento del establecimiento de sus relaciones el 30 de abril de 2018, con 18 acuerdos de cooperación en diversas áreas. Porque de que la distancia fue establecida, lo fue, eso sí que está clarísimo!

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