Editorial

Las cooperativas, el cooperativismo

Si una tarea aparentemente pequeña puede emprender el Gobierno, pero con resultados gigantes para el desarrollo económico y para dar verdadera importancia a la gestión social, es fomentar el cooperativismo.
Convertir a las cooperativas en una real vía de desarrollo significa dinamizar la economía en pequeña escala y con sentido social.

Ahí están, para testimoniar su pujanza, las del sector agropecuario, las de servicios múltiples, las entidades de ahorro y crédito, las de producción y trabajo.

Y si miráramos más abajo, también han dado sus frutos las que se coordinan para salones de belleza, barberías, colmados y otras áreas en las que estas organizaciones incentivan los niveles de asociatividad.

Vale resaltar su enorme repercusión para el presente y el futuro del desarrollo económico del país, y en esa misma onda de reconocimiento de sus aportes está el presidente Luis Abinader, quien recientemente juramentó a 393 cooperativas en un acto realizado en el Palacio Nacional.

Sobre este acto asegura el Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo (Idecoop) que se trata del grupo más grande de cooperativas formalizadas por esa institución durante sus 58 años de existencia.

Las que fueron juramentadas cuentan con más de 17,500 socios o familias e impactan a más de 60 mil personas.

“Podrían generar en lo inmediato 2,564 empleos directos y es importante destacar que estas empresas han surgido con un capital entre ahorro y aportaciones de RD$139,462,443.57”, dijo el primer mandatario.

Es indudable que el cooperativismo, en todas sus ramas, hace grandes contribuciones a la economía, y es por ello la atención especial que se le debe prestar, en especial el Gobierno para animar a los pequeños agricultores a agruparse y así aumentar sus capacidades.

La organización en la mayoría de ellas de carácter horizontal, el servicio que brindan a los asociados, el bienestar general como objetivo y su dinámica de funcionamiento, convierten a estas entidades en modelos de producción y desarrollo.

Y porque su fin último no es necesariamente la rentabilidad, las cooperativas no solamente asocian a las personas, sino que también valoran la gestión social y promueven la solidaridad como un valor estratégico.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba