Editorial

Las curvas del camino

El presidente Luis Abinader presentó el miércoles el Plan Integral de Reformas Institucionales, conjunto de leyes, decretos y normativas que girarían en torno a la modificación de la Constitución de la República con el propósito de prevenir la corrupción y consolidar la transparencia en todas las instituciones del Estado.

Se trata de una ambiciosa acometida jurídica y administrativa, en la que figura modificar la Ley de Leyes para que el Ministerio Público sea designado por un órgano apartidista, así como blindar el Texto Sustantivo ante cualquier intento de convertir aspiraciones personales en normas constitucionales.

La promesa de crear un Gabinete de Transparencia, Prevención y Control del Gasto Público, una Unidad Antifraude y la contratación de inmediato de un equipo de abogados que acompañe al Ministerio Público en las actuaciones procesales que surgen de la corrupción administrativa, indican que la acometida oficial se plantea como proyecto de largo alcance.

Además de impulsar una reforma constitucional, el presidente Abinader anunció proyectos para modificar la Ley de Compras y Contrataciones Públicas y la que instituye el Sistema Nacional de Control Interno de la Controlaría General de la República, a fin de que se realicen auditorías por lo menos una vez al año a todas las instituciones públicas.

Son muchas las iniciativas jurídicas y administrativas enunciadas por el mandatario durante un encuentro con funcionarios y ejecutivos de medios de comunicación en el Palacio Nacional, entre los que resaltan la creación de un portal de transparencia y una ley que regule la publicidad estatal.

Es obvio que la sociedad respalda ese amplio legajo de emprendimientos jurídicos y administrativos, aunque debería precisarse que esos emprendimientos no se materializan de la noche a la mañana y que el Plan Integral de Reformas Institucionales debería ser objeto de una más amplia reflexión colectiva.

No debería olvidarse que en adición a la propuesta de reforma constitucional y al ramillete de iniciativas para frenar y prevenir la corrupción o promover transparencia, el Gobierno ha prometido impulsar las reformas fiscal y eléctrica, lo que conlleva también un extenso debate entre los diversos sectores sociales.

El presidente Abinader tiene el ingente y urgente compromiso de contener el coronavirus y de relanzar una economía severamente diezmada por la pandemia. Sin desalentar tan valiosas iniciativas, lo que se pide al Gobierno es mudar un paso a la vez, sin prisa ni pausa, y tomar las curvas del camino con debida precaución.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba