Editorial

Mantener en alto las prevenciones

Con ya 8,235 contagios de la covid-19, trece muertes más en un solo día y preocupantes densidades de la enfermedad en Santo Domingo Este, el Distrito Nacional y las provincias de La Vega y Santiago, solo cabría mantener en su intensidad inicial las alarmas que desde marzo obligan a guardar distancia entre personas, usar mascarillas y limitar la presencia simultánea de público en establecimientos autorizados. Sin tales restricciones, debilitadas en ocasiones por un preocupante índice de violaciones al toque de queda, la incidencia de la pandemia, con un promedio de 24.% de pruebas que arrojan positivo, los saldos negativos sería mayores y más lejos estaría el final de la emergencia. La reactivación de la economía va a seguir reclamando sacrificios con repercusiones sociales que implican dolorosas privaciones y caídas de negocios.

La demostrada incapacidad de autoridades de dotar a Santo Domingo y a sus entornos de un gran relleno sanitario a prueba de incendios, separado por áreas, con diversidad de accesos para operarlo, con clasificación de desperdicios, reciclaje y cubrimiento para la inocuidad, constituye hoy un motivo adicional para recomendar a los ciudadanos que permanezcan por más tiempo en sus casas hasta que el aire urbano resulte respirable y no encierre peligro. En cualquier urbe del mundo a cargo de autoridades con los pies en la tierra, así se dirige a las comunidades.

La clarinada del Banco Central

Con claridad meridiana, el Banco Central ha objetado una iniciativa legislativa que permitiría hacer retiros de hasta un 30% de los fondos de pensiones. La entidad rectora ha advertido que dar ese paso implicaría “un retroceso a un escenario de crisis similar al del año 2003 que generó un altísimo costo para el país de un 20% del Producto Interno Bruto.”
De sobrevenir una mayúscula inflación por poner en manos de los afiliados al sistema de Seguridad Social 173 mil millones de pesos, se deterioraría el valor real de sus ahorros y poder de consumo. Se propiciaría una crisis económica y financiera que tomaría años resolver. El gobernador Héctor Valdez Albizu dejó claro además que el Banco Central no está autorizado a avalar subsidios por obligaciones a terceros como se pretendería imponerle.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba
Cerrar