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Miles de personas celebran el Jubileo Nacional Franciscano por los 800 años del Tránsito de San Francisco de Asís


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Santo Domingo.– Miles de personas procedentes de distintos puntos de la República Dominicana se congregaron el sábado 3 de octubre para celebrar el Jubileo Nacional Franciscano, con motivo de los 800 años del Tránsito de San Francisco de Asís (1226–2026).
Religiosos, frailes, laicos, jóvenes, estudiantes y comunidades vinculadas a la espiritualidad franciscana vivieron una jornada marcada por la oración, la fraternidad, la música, el arte, los testimonios y la adoración eucarística, bajo el tradicional saludo franciscano: «Paz y Bien».
La jornada incluyó diversos momentos de reflexión y representación artística inspirados en la vida y espiritualidad de San Francisco: Greccio, Alvernia, San Damián y la Porciúncula, destacando la sencillez, la contemplación, la fraternidad, el cuidado de la creación y la entrega a Dios.
Uno de los momentos centrales fue la adoración a Jesús Sacramentado, que permitió a los miles de participantes vivir una experiencia profunda de oración y encuentro con Cristo en medio de su pueblo.
✝️ Mons. Morel: «Estamos en el proyecto de Dios, no en el nuestro»
El momento culminante de la celebración fue la Eucaristía presidida por Mons. Carlos Tomás Morel Diplán, Arzobispo Coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, quien presentó a San Francisco como testimonio de un hombre que supo descubrir la voluntad de Dios y orientar toda su vida hacia ella.
Durante su reflexión, Mons. Morel recordó la llamada recibida por Francisco a «construir la Iglesia de Dios», subrayando que esta invitación continúa vigente para todo cristiano.
«Estamos en el proyecto de Dios, no en el nuestro», afirmó, invitando a vivir la fe desde la pobreza, el desprendimiento, la sencillez y la entrega generosa.
Asimismo, destacó la paz como un elemento esencial de la espiritualidad franciscana, exhortando a los presentes a no reducirla a un simple eslogan, sino a convertirse en «verdaderos instrumentos y agentes de paz», especialmente en una sociedad marcada por la violencia.
La celebración de estos 800 años del Tránsito de San Francisco de Asís se convirtió así en una acción de gracias por una vida completamente entregada a Dios y en una renovada invitación a volver al Evangelio, vivir con sencillez, cuidar la creación, reconocernos como hermanos y trabajar por la paz.

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