Mitos y realidades: qué dicen los expertos sobre la supuesta crisis de fertilidad masculina

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RESUMEN
Salud. Especialistas en salud reproductiva y revisiones científicas recientes advierten que, si bien detectan descensos en la calidad del esperma, la evidencia aún no permite identificar causas únicas ni determinar un patrón uniforme a escala mundial.
Sin embargo, el panorama científico es más complejo de lo que sugieren estas narrativas, de acuerdo con un análisis de National Geographic basado en estudios recientes y la opinión de expertos en salud reproductiva.
Aunque varios estudios han documentado caídas en el conteo espermático de los hombres en diferentes regiones, no existe un consenso científico sobre una crisis mundial ni sobre causas concretas plenamente comprobadas.
Los especialistas señalan que los factores más influyentes siguen siendo el estilo de vida poco saludable, ciertas enfermedades y la exposición a condiciones ambientales adversas. Hasta ahora, no hay pruebas sólidas que relacionen directamente el uso de teléfonos móviles, autos eléctricos o microplásticos con un deterioro persistente de la capacidad reproductiva masculina.
Allan Pacey, decano adjunto de la Facultad de Biología, Medicina y Salud de la Universidad de Manchester, resalta que la precisión estadística en el análisis de semen ha mejorado notablemente en los últimos años.
“A medida que perfeccionamos los métodos de conteo, obtenemos valores más bajos porque las técnicas menos avanzadas sobrestimaban las cifras”, indica Pacey en declaraciones recogidas por National Geographic. Estos avances tecnológicos podrían explicar parte del aparente descenso que alimenta la discusión en espacios digitales.
Disputas científicas sobre la caída del conteo espermático
Un meta-análisis de 2017 publicado en Oxford Journals: Human Reproduction Update alertó que el conteo espermático masculino en países occidentales había descendido casi un 60% desde 1973.
La actualización de 2023 reafirmó la tendencia y la amplió a América Latina, África y Asia. Hagai Levine, epidemiólogo principal de dicho estudio, señaló que esta tendencia podría anticipar problemas serios en la salud pública global.
No obstante, otros estudios han aportado matices fundamentales. En 2025, la Cleveland Clinic concluyó que no existen motivos de alarma tras analizar más de medio siglo de literatura y determinar que las cifras de espermatozoides permanecen estables.
“No hay evidencia que sugiera que este descenso provoque una caída significativa en la capacidad de concebir”, afirma Scott Lundy, urólogo reproductivo y autor principal de esa revisión, consultado por National Geographic. En la mayoría de los casos, los hombres, aun con una reducción moderada en el conteo espermático, mantienen probabilidades normales de lograr un embarazo.





