Salud

Morderse las uñas puede desgastar los dientes y alterar la mordida


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 La onicofagia, un hábito frecuentemente relacionado con la ansiedad y el estrés, puede provocar pérdida irreversible del esmalte, pequeñas fracturas dentales, molestias en la mandíbula y mayor exposición a bacterias. 

Morderse las uñas puede parecer una costumbre inofensiva, pero cuando se convierte en un hábito frecuente puede afectar de manera permanente la salud bucal.

La onicofagia somete los dientes a un roce repetitivo que favorece el desgaste del esmalte, puede modificar la mordida y aumentar la sobrecarga de la articulación de la mandíbula.

 

La cirujana dentista Jose Daniela Delgado, especialista en Estomatología y Odontología Legal y Forense, explica que este comportamiento suele producirse de manera inconsciente y con frecuencia está relacionado con la ansiedad. 

“La onicofagia es un comportamiento repetitivo frecuentemente relacionado con la ansiedad. No representa falta de control ni debilidad, sino una forma en la que algunas personas intentan manejar determinadas emociones”, señala.

El problema es que sus consecuencias pueden desarrollarse gradualmente y pasar inadvertidas hasta que los dientes comienzan a mostrar signos evidentes de deterioro.

Daño irreversible

 

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