Opinión

No basta con publicar encuestas, el candidato tiene que conectar con la gente, aprovechar cada momento

Por Fernando Peña

Las encuestas son fotografías de un momento determinado, no son túneles del tiempo capaz de anticipar, o de suscitar por sí mismas, comportamientos colectivos.

Las encuestadoras en los últimos tiempos han perdido credibilidad, porque han pasado a ser de instrumentos de trabajo para lograr buen posicionamiento de candidatos o partidos ha instrumento propagandístico pura y simple.

Le han quitado viabilidad a los estudios de opinión política.

Procesos como el Brexit en Europa, el plebiscito en Colombia, elecciones en México, España, Costa Rica y  en los Estados Unidos, donde los resultados electorales fueron diferentes a los ofrecidos por las encuestas, así lo demuestra.

Las encuestas electorales marcan las tendencias de un electorado que ha sido consultado antes de la celebración del torneo y cuya intención puede perfectamente variar en cualquier momento.

Deben entender nuestros candidatos que la publicación constante de encuestas en medios escritos, redes sociales  si bien puede influir en la decisión del voto de manera temporal y le ayuda a la recaudación de fondos, no es garantía para ganar unas elecciones, no influyen en la decisión del voto.

O sea, que sirven para todo, menos para pronosticar ganador.

Es que no tienen el poder de adivinar ni son bola de cristal que dejan ver el triunfo de un candidato.

Eso sí, las encuestas se vuelven mecanismos imprescindibles como medio de información para la toma de decisiones; y también como medio para intentar influir en la decisión de los ciudadanos que aún no se han decidido.

Las encuestas son útiles para la toma de decisiones y al mismo tiempo funcionan como propaganda y manipulación.

Observen que las encuestas están siendo utilizada por partidos y candidatos como un medio más para la propagación, no de sus ideas o de sus propuestas de campaña, sino como un mecanismo publicitario que busca influir en los electores indecisos para que se suban al carro ganador…

Las gentes, los electores han perdido la confianza y la credibilidad en las encuestas, porque ven con claridad que son un mero mecanismo de influencia, que se emplean como medio de propaganda a través de spots, prensa y redes sociales.

En este proceso electoral vemos como la gran prensa y los llamados líderes de opinión han creado una agenda, o sea, guían a la gente, a las audiencias sobre cómo pensar y en qué pensar sobre candidato y resultados electorales del 5 de julio.

Vemos como todos los días en las páginas de los periódicos, en las pantallas de televisores, computadoras y celulares se leen y proyectan historias, imágenes y conceptos relacionados con el candidato Luis Abinader PRM, creando con su cantidad de información el efecto de priming (impresión) que las personas van a considerar para tomar decisiones.

 Lama la atención de esos llamados líderes de opinión sobre su insistencia con determinados temas, entrevistas complacientes a políticos y personalidades públicas, ignorando otros, en un intento por influir en los parámetros mediante los cuales se juzgan a los gobiernos, a los presidentes, a los políticos, etc.

Solo que al final nada de esto  influirá en la decisión del voto de los ciudadanos, tal y como está demostrado en los procesos electorales…

En las elecciones dominicanas de 1998, las encuestas que se manejaron proyectaban 16 senadurías ganables para el PRD.

La repentina muerte de su líder, José Francisco Peña Gómez, a solo seis días para la cita en las urnas, generó un sentimiento no medido por las encuestas y el Senado de la República juramentó una matrícula de 24 senadores del partido blanco.

Diferentes factores, hechos, circunstancias, los indecisos pueden alterar los resultados de una encuesta electoral y hacer una diferencia entre lo esperado y lo sucedido.

Ahora, lo hemos vistos en este escenario, donde el Covid19, esta crisis sanitaria mundial, mas el manejo inapropiado de los alcaldes recién electo del partido de oposición PRM, apuntan a una variación del panorama político nacional, de declive del candidato del PRM y de ascenso del candidato del PLD gobierno Gonzalo Castillo.

Ciertamente, no basta con publicar resultados favorables de encuestas, el candidato tiene que conectar con la gente, aprovechar cada momento para lograr simparías y cercanía con los electores, llevar soluciones, ayuda…

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