Editorial

No cabe uno más

La copa está rebosada en el tránsito urbano. A la metrópolis capitaleña no le cabe una gota más, vale decir un automovil más.

Con 4 millones 842 mil 367 vehículos en circulación, en un ecosistema de vías que no ha cambiado en una década, la capital está poco menos que asfixiada.

Con esa cantidad de vehículos emanando gases de combustión, lo previsible es que las capas más cercanas de la atmósfera estén bajo permanente contaminación.

Eso parece no importarle a nadie.

Hasta ahora, las soluciones que se están planteando para mejorar la fluidez de circulación no han atacado la causa fundamental: la sobrecarga del parque vehicular.

Es decir que la falta de acción para reducir o controlar el número de vehículos deriva, a su vez, en dos factores críticos: el taponamiento constante de las vías, un mayor consumo de gasolina cara y más contaminación ambiental.

Pero esta crisis, también, parece no quitarle el sueño a nadie.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba