Opinión

Once consejos para pacientes de cáncer (7)  

Fausto García

“El hombre que oculta su pasado se niega a sí mismo”. (Fausto García)

A quienes les ha tocado o en estos momentos les toca padecer este mal en sus cuerpos, son quienes con más propiedad o calidad pueden expresar lo que experimentan o viven ante tan serio quebranto de salud.  Las experiencias son múltiples, son tan variadas, me atrevo a decir, que cada paciente lo vive y lo maneja diferente, aunque haya aspectos comunes en los manejos, pues como dice el dicho, todo es del color del cristal con que se mira.

Sé que, para muchos, es tan perturbador el tema, que no tienen palabras o se quedan sin ellas, para describir el estado en que se encuentran o llegan a experimentar en sus vidas al verlas así tan al borde de un enemigo tan temible para muchos, como la muerte. He visto de cerca varios casos de cáncer, todos conmovedores, y cada uno ha sido único para cada paciente.

Un aspecto que preocupa es el estigma o hechizo que hacen los terceros a tales pacientes, vale decir, que, al enterarse de tan nefasta noticia, la empiezan a regar como pólvora, pero no solo esto, sino que se tornan impiadosos ante los mismos y prácticamente los sentencian con una muerte que no tarda en llegar.  Recuerdo haber escuchado en los medios de comunicación internacionales el tema en torno a la princesa de Gales, Kate, quien en un mensaje de video publicado el viernes (22.03.2024) por la noche, explicó que le habían diagnosticado cáncer tras una operación abdominal. Un detalle del video o mensaje es que ella dice que necesita tiempo junto a su esposo y familia para procesar y manejar de manera privada el tema.

 

No hay dudas de que la noticia de cáncer en alguien es una noticia sorprendente para toda la familia.  Nadie se imagina el sufrimiento que tal diagnostico implica para el paciente, su familia, amigos, relacionados y seres queridos. Por tanto, es un tema que debe ser manejado y tratado de forma privada por el paciente y la familia, en la manera que quiera hacerlo, y los terceros, deben respetar ese manejo y colaborar asumiendo una actitud de respeto y colaboración en todo cuanto sea necesario y se pueda, con dicho paciente.

El tema del cáncer tiene muchas aristas.  Una de ella es procurar confirmar el diagnóstico, sobre todo, en los países pobres, como el nuestro, donde el sistema de salud tiene muchas fallas. Recuerde que dije al inicio que a papá (q.e.p.d.) en un estudio que se le hizo en un centro supuestamente de prestigio en Santiago, se le dijo que no tenía cáncer y al viajar a USA, en un estudio allá, se le dijo que por que se esperó tan tarde para tratarlo, tenía un cáncer mortal en los pulmones, en su etapa final.

Otro caso, que recuerdo con pena, es el de una joven madre, a quien le cortaron un ceno por presuntamente tener cáncer, y resulta que cuando la masa extirpada (mama) fue enviada a USA para estudio, este arrojó que allí no había cáncer. Este caso se ventiló incluso en los tribunales, y estos se lavaron las manos como Pilato. La paciente, de quien la patóloga aseguró tenía un cáncer de los peores y que el paciente a penas duraba par de años vivo, aún sigue vive, y lo seguirá, pues es que no tenía ningún cáncer. Entre uno de los detalles del lavatorio de manos de los tribunales, recuerdo uno que nunca olvido y es el siguiente: Declaró el médico cirujano que la operó, textualmente, que el día de la cirugía, rumbo al quirófano, ella irrumpió en llanto, pues no quería operarse sin asegurar una prótesis. Dijo que la misma estaba muy angustiada, pero que un colega suyo habló con ella, y luego ella entró en SI, y entonces la operaron.  Así de sencillo mis amigos lectores. ¿Puede someterse a una cirugía de ese tipo una paciente en esas condiciones?

Habría mucho más sobre el tema, sin embargo, las palabras finales que quiero dejarles no son las descritas en este cuadro o párrafos sombríos y oscuros, si no alentarles diciéndoles que, aunque haya llegado esa enfermedad a sus vidas, ella, la vida, que de alguna manera terminará en este mundo terreno, no se queda ni termina ahí. No. hay otra vida que nos llena de esperanza, que nos anima, nos motiva, nos despierta, nos hace levantarnos a luchar, a combatir, a modificar o cambiar realidades, por adversas que sean, y esa vida, es JESUS, el CRISTO, el que dijo, entre otras tantas revelaciones, YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA. Por tanto, cual que sea su situación o condición, cáncer o no, vaya a EL, que le espera y recibe con los brazos abiertos, pues ya los extendió en la cruz como la mayor muestra de AMOR por usted y por todos. faustogarcia2003@yahoo.com

 

 

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