Sociales

Once grandes documentales en 2023 pusieron el género en alto.¿Quien premiará ese cine?

Once notables proyectos documentales no deberían pasar inadvertidos en las premiaciones nacionales de arte El documental es cine. Y es cine con exigencia temática y artística

José Rafael Sosa

Los documentales dominicanos no pueden seguir siendo invisibilizados. Son un hecho artístico y social, que requieren de la atención y el reconocimiento, del público que sigue sin llenar las salas en que se presentan, y de las nominaciones artísticas, que aún no han especializado una categoría Documental, que les dé oportunidad frente a las producciones de Ficción, cuando ambos subgéneros son igualmente cine.

Habrá al menos, este año, dos premiaciones de cine que si honrarán el llamado “genero de realidad”, refriéndonos a ADOCINE y ADOPRESCI.

Ojalá otras premiaciones, establecidas o por establecer, miren hacia el documental con el respeto que merece.

Los once documentales dominicanos presentados en 2023, exponen en gran medida, serios y urgentes problemas sociales: embarazo en escolares y mujeres menores de edad (Ramona); la agresión a los parques nacionales y áreas protegidas (Tumba y Quema); el peligro que ronda a los mineros que extraen el larimar en minas, con túneles y galerías inseguras (En busca del corazón azul); la compleja cuestión de la identidad nacional (No me conoces) y el cuidado que demanda una fundamental corriente de agua (Río Yaque).

Además, esos documentales plantean la deforestación en una zona boscosa tan estratégica y turística como Jarabacoa (El mundo que nos rodea), el panorama caótico y trágico del tránsito en Santo Domingo (En Movimiento), el desconocimiento por parte de la juventud de hoy de una parte orgullosamente patriótica (Un gavillero en la sierra).

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