Opinión

Por que ya los EE.UU no gana las guerras

Aquiles Olivo Morel

“Washington no logra desde 1945 ninguna victoria clara, a excepción de la del Golfo en 1991. Los repliegues en Afganistán e Irak reflejan sus dificultades ante conflictos de guerrillas”

Así empieza un excelente trabajo aparecido en el Periódico El País, luego de conocerse la decisión de Estados Unidos, anunciando su salida de Afganistán, donde estuvo en una franca contienda con los talibanes, tiempo después de los sucesos del 11 de septiembre de 2001.

Las incursiones en Vietnam contra el Viecom, capitaneada por Ho Chi Min, en una guerra cuyo saldo en vidas fue determinante para su salida, no distan mucho de las retiradas de los frentes en los cuales hoy el imperio decide dejar atrás.

Los talibanes ya, con solo conocerse la noticia de su retirada, van recuperando prácticamente medio país, deshaciendo los vestigios de un Estado Occidental ideado por Washington, en un territorio donde varios imperios a través de la historia quedaron empantanados.

Millones de dólares ha significado su presencia, tanto en Irak, procurando establecer una democracia con tinte moderno, como en Afganistán, al amparo de expulsar el grupo radical talibán refugio de quien fue considerado el autor intelectual de los ataques a la Torre Gemelas.

No ha ganado ninguna importante de forma clara e indiscutible más allá de la del Golfo de 1991.

Son conflictos que terminan sin capitulaciones o ceremonias de victoria, donde al enemigo apenas se lo ve y ni siquiera lleva uniforme.

Quizás paso por alto que el 90% de los conflictos ahora son civiles, con guerrillas, terroristas e insurgentes peleando dentro de un mismo país, y tiene dificultades porque no entiende la política local, ni las dinámicas internas. “Afganistán es un caso muy claro, porque es una guerra en la que se metió de repente, con los atentados de 2001, y apenas sabían nada de ese país”.

Fuera de los sacrificios financieros de unas guerras no ganadas deja cicatrices en sociedades donde los conflictos no cesan, como sucede en sirias entre los múltiples grupos existentes.

En Irak la coexistencia entre las diversas facciones no se detienen razón por la cual la presencia de unos 2,500 efectivos norteamericanos, en el futuro próximo se limitará a asesorías y asistencias.

Estados Unidos no será ni por asomo la potencia militar temerosa, omnipresente y legendaria con la cual se apaciguaban los conflictos entre los países, en su rol de “gendarme militar” del mundo.

La lección de los últimos años es que Estados Unidos jamás debió involucrarse en conflictos civiles en el extranjero y por supuesto, estamos ante la realidad de un país cauto a la hora de ir a involucrarse en los conflictos internos, sin importar si se trata de naciones pobres como Haití y Venezuela, no lo hará por esta gran lección aprendida.

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