Salud

Qué es la Gigantomastia y cuales opciones tienen las mujeres que padecen esta enfermedad en RD


Escuchando artículo…

0:00 / 0:00


 Salud. La gigantomastia, es una rara condición médica caracterizada por un crecimiento excesivo y desproporcionado del tejido mamario; se trata de un agrandamiento anormal que puede afectar significativamente la calidad de vida de las mujeres debido a síntomas físicos y emocionales asociados. Aunque la causa exacta no siempre es conocida, está relacionada con factores hormonales, genéticos, obesidad y, en algunos casos, enfermedades autoinmunes.

La gigantomastia en República Dominicana es motivo de deserción escolar y depresión, incluso en la adultez. La cirugía de reducción de mamas, es considerada por las aseguradoras de salud como estética y no ofrecen cobertura, mientras la enfermedad carcome la autoestima de miles de mujeres que quisieran costearla para cambiar su tormento, pero no poseen dinero, tampoco la mirada de las autoridades.

Para ellas, salir a la calle es un verdadero calvario; quienes padecen de gigantomastia, son atacadas sin piedad por hombres, mujeres y niños de su entorno social y familiar; las miradas incómodas y los gritos de palabras ofensivas y expresiones obscenas que reciben hacen que sus días se conviertan en un martirio.

Un reciente estudio realizado por el cirujano plástico Orlando Vargas, arroja algunos datos de quienes se enfrentan a esta penosa realidad: en su mayoría son mujeres solteras que usan copa de brasier triple y doble d, y que por su condición sufren dolor de espalda crónico, baja autoestima, depresión, problemas cervicales, que se traduce en gastos en consultas y medicamentos, así como en motivo de ausentismo laboral.

Las Administradoras de Riesgos de Salud (Ars) no asumen la cirugía de reducción por llamar-de manera errada- “estética”, a un procedimiento quirúrgico que acabará con síntomas emocionales, mentales y evitará otras afecciones de salud a estas mujeres.

Un rayo de luz en medio de la desesperanza

En 17 años, desde la Fundación Vargas Almonte (FUNVA), cirujanos plásticos del país han intervenido a más de 500 mujeres de diferentes provincias y en lista de espera tienen alrededor de cinco mil; se trata de jornadas de operaciones, sin costo, en las que pueden operar hasta 80 mujeres durante un año, pero “no es suficiente”.

Sus cálculos se basan en prevenir los males y gastos que se derivan de este padecimiento de salud, al indicar que las aseguradoras de salud de manera indirecta aportan parte de este dinero en calmantes, tratamientos, consultas para el neurólogo y fisiatría para quienes lo padecen.

“Lo que se debe garantizar es que este gasto sea destinado para la cirugía y se evita destinarlo a complicaciones de salud que se mantendrán en el tiempo si no se atiende la solución del problema”, resalta convencido a Panorama.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba