Qué significa el Jueves Santo: Eucaristía, lavatorio de pies y amor

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RESUMEN
Con la misa vespertina de Jueves Santo termina la Cuaresma y comienza la pasión de Jesucristo. En los oficios de este día, que litúrgicamente se llama la Cena del Señor, resaltan tres elementos importantes: la institución de la Eucaristía, el lavatorio de los pies a los discípulos y el mandamiento del amor.
Cada uno conmemora momentos significativos que vivió Jesús junto a sus doce apóstoles en la Última Cena, donde les recordó la humildad, el servicio y el amor a Dios y al prójimo.
En los oficios, que se celebran durante la tarde y noche de Jueves Santo, el altar se viste de blanco para conmemorar la institución de la Eucaristía, signo central de la fe católica, mientras la liturgia de la palabra recuerda que los mandamientos se resumen en: “Amarás a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo”.
En el rito del lavatorio de los pies se recuerda el momento en que Jesús se quita el manto, toma una toalla, se la ciñe a la cintura y se dispone a lavar los pies a sus discípulos. El sacerdote hace lo mismo durante la celebración de los oficios.
“Realmente ese acto correspondía a los esclavos, pero Jesús lava los pies a los discípulos para recordarles que Él, siendo Dios, se rebajó para ser un ser humano como nosotros y luego se manifestó desde la entrega, la humildad, la sencillez y el servicio. Con este gesto nos recuerda que ha venido a servir y no a ser servido, invitándonos a hacer lo mismo”, explica el padre José Burgos, formador del Seminario Mayor de la Asunción.
Pero, además de este importante signo, el Jueves Santo destaca varias enseñanzas que Jesús compartió e instituyó momentos antes de su aprehensión:
Mandamiento del amor y el servicio
Anteriormente, los discípulos tenían presentes dos mandamientos principales: “Amarás al Señor con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu cuerpo, con toda tu fuerza, con todo tu ser; y a tu prójimo como a ti mismo”.
“Pero luego, dentro de la última semana, Jesús nos da el mandamiento del amor. Jesús dice: ‘Ámense los unos a los otros como yo los he amado’. Entonces, ahí nos pone el referente del amor. Nos va indicando que nuestra forma de vivir aquí y ahora, que es un peregrinar, debe vivirse desde el servicio, el amor, el ser humanos, ser comprensivos y solidarios, buscando la paz, la misericordia, la comprensión y el bien común”, explica el sacerdote.





