Opinión

Retos de un nuevo Gobierno en Santiago y el Cibao

El nuevo Plan Estratégico Santiago 2030 aporta un renovado análisis sobre cómo están Santiago y el Cibao hoy. Esta valoración objetiva por su integralidad, superará las propuestas programáticas que harán las diversas opciones partidarias para conquistar la mayoría del electorado de 2.76 millones de votantes cibaeños del total de 7.4 millones electores dominicanos. Las 14 provincias del Cibao acumulan el 37% de los electores nacionales. Santiago provincia atesora 838,556 votantes cuyo 70% está registrado en el municipio Santiago. Lo que acontezca en Santiago y el Cibao impondrá una tendencia nacional.

El sentido de identidad territorial de los cibaeños determina que los 838,556 electores de la provincia Santiago y los 589,130 del municipio y la ciudad de Santiago de los Caballeros, pesen más que la influencia política de otras regiones. Ni hablar del dominio que se ejerce desde el Cibao en votantes cibaeños que residen en Santo Domingo y otras provincias sureñas.

República Dominicana avanza significativamente en los últimos 25 años. Prosperamos no todo lo que podíamos, pero crecimos en promedio de 5.3% anual de 1993-2018, una de las tasas más altas de América. Del 2014 al 2018, el ritmo se aceleró a 6.3%. Los empleos y las empresas han aumentado al ritmo de un crecimiento económico sostenible, sin embargo el daño humano y las muertes evitables siguen un compás ascendente comparable con una nación africana pobre.

Un nuevo gobierno de cualquier signo político, debe ser muy cuidadoso de importar al Cibao un modelo de crecimiento y edificación urbana caótica, un progreso económico especulativo basado en el clientelismo político y una centralización en el sur de puertos marítimos sin agropecuaria, ni agro-industria que exportar. Santiago refuta la movilidad social que sólo se gesta con tarjetas de solidaridad y bonos populares. Modelo que se da por bueno y válido en Santo Domingo y en otras provincias sureñas, que se mantienen viviendo de la caridad y solidaridad pública.

El primer desafío de un nuevo gobierno nacional en Santiago es superar la injusta inversión pública. Santo Domingo, tres provincias dominicanas y el Distrito Nacional, tienen mayor gasto público que el efectuado por los diferentes gobiernos en Santiago. Es muy inicuo y violatorio de la ley 166-03 que el municipio Santiago apenas reciba 1,500 millones de pesos anuales de los casi 10 mil millones que el gobierno deber transferir al Ayuntamiento de Santiago. Es decir, a la eficiente gestión de Abel Martínez, el gobierno le ha retenido 25 mil,500 millones de pesos en los pasados tres años y cinco meses. Del 2012 al 2019 a nivel provincial, la inversión ha sido de 4 mil, 670 millones de pesos, los que apenas representan un 40% de lo que Santiago necesita para poder aumentar empleos y empresas.

El segundo desafío en Santiago es que el gobierno facilite pero no obstruya la creación de un nuevo Sistema de Puertos Atlánticos (SPA). El Cibao puede canalizar más de 20 millones de toneladas de exportación. Requerimos que se le devuelva lo que se le quitó al Cibao, la modernización del Puerto de Manzanillo. A Manzanillo hay que agregar el turismo marítimo y naviero en Luperón, fortalecer el éxito de la bahía de Maimón para Turismo de Cruceros; robustecer el puerto de Puerto Plata y ampliar el Puerto Duarte de Arroyo Barril en Samaná. La exportación debe colocarse cerca de los compradores y consumidores internacionales

El tercer desafío es crear una nueva movilidad integral donde transporte, tránsito, vialidades y seguridad vial se alineen para salvar vidas y asegurar el intercambio eficiente y rentable de mercancías y la producción de vocación exportadora. No puede ser que casi 30 millones de toneladas anuales se sigan transportando hacia las costas sureñas y como resultado las vías norte-sur se repleten de vehículos pesados, de miles de fallecidos anuales, consumo excesivo de  combustibles y ciento de millones de pesos en atención a los politraumtizados. El próximo gobierno debe reducir la cantidad de vehículos de carga y pasajeros que circulan hacia Santo Domingo y generar una nueva centralidad de desarrollo en el centro de las 14 provincias del Cibao, con un gran Merca Cibao para productos agropecuarios y un Cibao Trade Center para negocios globales.

El cuarto desafío es lograr un riguroso ordenamiento territorial del suelo cibaeño coherente con la producción agropecuaria, agroindustrial, protección del agua y la seguridad alimentaria. El Consejo de Ordenamiento y Manejo de la Cuenca del río Yaque del Norte (CRYN) creado por el Presidente Medina y facilitado por el Ministro Gustavo Montalvo debe ser robustecido como una Autoridad de Cuencas. Mientras diputados y senadores rifan el territorio al mejor apostador del fraccionamiento, mantienen la propuesta de la ley de ordenamiento como muerto insepulto en el Congreso. Santiago tiene su Plan de Ordenamiento que el gobierno debe apoyar para que se replique. No podemos permitir que el capital inmobiliario construya edificaciones en donde quiera y se gaste el agua de consumo a discreción. Menos aun la borrachera de aprobaciones de uso de suelo que los 158 Ayuntamientos deseen. Peor que los ministerios de Medio Ambiente, Obras Públicas y Cultura se abroguen competencias que le corresponden a los gobiernos locales.

El quinto desafío es lograr una reforma fiscal integral con los cibaeños adentro. Proteger los incentivos fiscales de la frontera de la ley 28-01 y asegurar los de zona franca, ley 8-90. El tema fiscal es un desafío económico solucionable. El gobierno gasta más de lo que ingresa, asume un alto costo en deuda pública y el Código Tributario penaliza las actividades eficientes. Se impone aumentar la capacidad productiva y el empleo simplificando el sistema impositivo, bajar tasas y eliminar distorsiones que no permiten el mejor aprovechamiento de recursos y devolverle a los ayuntamientos el impuesto predial. Reducir incentivo a la informalidad, evasión y elusión. Incrementar recaudaciones fiscales ampliando las bases imponibles para introducir mayor equidad en cuanto a la distribución de la carga tributaria. El Cibao desafía a los políticos a entenderlo.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba