Rosario Espinal analiza el posible retiro de Danilo y Leonel y la sucesión en el PRM.

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RESUMEN
El PRM arrasó en las elecciones presidenciales y consensuales y se ha reafirmado como partido dominante del pueblo dominicano, como antes lo hizo el Partido de la Liberación Dominicana y el Partido Reformista Social Cristiano, y no será fácil lograr una sustitución en los próximos años del PRM en el poder como partido dominante, dijo la socióloga y analista política Rosario Espinal.

En la oposición lo que queda por determinar es quién hunde a quien, entre el Partido de la Liberación Dominicana y la Fuerza del Pueblo. Ni Danilo Medina ni Leonel Fernández tienen posibilidad de reponerse políticamente, a menos que ocurra una gran tragedia, el PRM fracase con una división o una catástrofe económica y la gente comience a buscar a alguien con experiencia.
Fuerza del Pueblo y PLD, que son las dos ramas del peledeísmo, tienen que decidir si logran sobrevivir sin fragmentarse, porque el PLD es un partido ansioso de encontrar un sustituto político, y Leonel Fernández no está en condiciones de ofrecer esa posibilidad y no es opción para el futuro.
Rosario Espinal dijo que la abstención estaría llegando al 48 por ciento en estas elecciones, lo que significa la mitad del electorado no se motivó, o porque el triunfalismo del PRM desmotivó a muchos simpatizantes de ese partido a asistir a las elecciones. El otro factor es que la división de la oposición pudo desmotivar a muchos votantes de la franja del peledeísmo.
Ocurrió según la analista que las elecciones del 2024 no fueron unas presidenciales de urgencia, en que había la necesidad de salir del gobierno de turno, como ocurrió en el 2020 cuando se planteó la urgencia de salir del gobierno de Danilo Medina y del PLD.
Explicó que la política dominicana opera con un partido dominante que a su vez genera su propia alternancia, porque los que están en segundo lugar se encuentran muy lejos en simpatía del primero.
Explicó que el PRM tiene por delante dos grandes pruebas: La posibilidad de una crisis económica en el nuevo período de gobierno, decidir si establecerá una reforma fiscal o no, y decidir si habrá un cambio en el código laboral, en la seguridad social, en el transporte público, en la salud y en la educación.





