Señales del impacto de los cambios globales

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RESUMEN
Aquiles Olivo Morel
También el Reino Unido acaba de dar a conocer su disposición de flexibilizar la burocracia para la creación de las empresas, esto es dar facilidades a quienes se encuentran tramitando algún tipo de papeleo para emprender negocios. Igual en los Estados Unidos de un tiempo acá la idea va encaminada a procurar la inversión en territorio norteamericano; por igual, la Unión Europea (UE) sacudida por todos los acontecimientos que implica la guerra entre Rusia y Ucrania sortea nuevas maneras de sustituir los insumos procedentes de estos países, especialmente los relacionados con la energía.
Ya no basta con disponer de políticas claras sobre la forma de emprender los negocios, en cada país se revisan los tramitas, se visualizan forma de dar facilidades a quienes tienen interés en la inversión. El mundo atraviesa por unas circunstancias en que el crecimiento económico y la producción de los países pasan a ser los principales temas de interés de la clase gobernante.
Donald Trump sorprende a diario a propios y ajenos con decisiones básicamente orientadas al tema de los aranceles para presionar a quienes históricamente tienen negocios con los EE.UU o con quienes poseen algún tipo de intención de venderle productos a ese gigante mercado. Las ultimas noticias respecto al cruce, por ejemplo, del Pacifico al Atlántico, a través del Canal de Panamá y la inclinación de los chinos de manejar de forma soterrada los beneficios de esta relación empujó al presidente Trump a buscar la manera de ejercer algún tipo de control, luego que le entregaran esta importante vía de comunicación.
Casi la totalidad del mundo desarrollado revisa su burocracia, su tamaño; las instituciones que son anacrónicas de cara a estos cambios; muchas de ellas se redimensionan; tal como sucedió con la USAID y otras agencias con las cuales los EE.UU ejercía influencias directas en muchos países, con el denominado poder blando.
Seria iluso pensar que estos giros de la política exterior, incluyendo las repatriaciones masivas y las amenazas, incluso, de convertir a Canadá en otro estado, son producto de una mente distorsionada o enajenada; de ninguna manera, los cambios y los reacomodamientos de los imperios sucedieron en el curso del devenir histórico; le sucedió a Inglaterra en su momento y también, a los romanos, quienes vieron achicar su poder e influencia y en otros casos, algunos, no se percataron de los elementos del entorno, disminuyendo su influencia y poder.
El multilateralismo y el fin del hegemonismo no se perciben como un fenómeno inmediato, sino que el camino se inicia con situaciones particulares; los imperios empiezan recibiendo señales como la situación económica y la decisión de otras civilizaciones de expandir y ejercer nuevos roles; en el comercio y en la manera de abordar los desafíos de ese mundo cambiante.
En sus inicios los historiadores ven hallazgos relacionados con la economía o la guerra; también se inclinan por pensar en los avances científicos y la técnica de la producción; fenómenos naturales o la fragilidad cultural de quienes ejercen los dominios; en fin, elementos sutiles que inclinan la balanza en los temas de influencia sobre el mundo conocido.
Posiblemente estemos en ese momento estelar: millones de seres humanos siempre se han desplazados hacia donde las condiciones de vida están garantizadas con su utilidad en los medios de producción; ahora, tampoco, puede considerarse el momento como ajeno a esta realidad. Las migraciones son el producto de conquistar nuevos espacios en las latitudes donde la especie humana envía señales del desarrollo y las manos de obras encuentran cabidas para impulsar esos avances.
El Reino Unido con este enfoque para sortear los tramites y facilitar la entrada de nuevos inversores se coloca en el camino de la competencia; readecua los elementos fundamentales del cambio capitalista de una sociedad que en el curso de la historia desempeñó roles cruciales; y, por supuesto, deja bastante claro como las circunstancias actuales le llegan por igual a todas las naciones; miran sus gastos; observan su producción y sus oportunidades en un momento estelar del mundo civilizado por ello giran o adecuan al reacomodamiento geopolítico de la humanidad.





