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Septiembre: La policía mata 40 supuestos delincuentes bajo el código 29 de la ley de la calle.


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Santo Domingo, RD.– Las muertes de personas señaladas por las autoridades como presuntos delincuentes durante operaciones policiales vuelven a colocar en el centro del debate nacional el uso de la fuerza por parte de la Policía Nacional y la forma en que son documentados los llamados “intercambios de disparos”.

De acuerdo con las cifras suministradas para este reportaje, al menos 163 personas habrían muerto a manos de agentes policiales entre enero y mediados de septiembre de 2026, una situación que organizaciones de derechos humanos y sectores de la sociedad civil han cuestionado por sus implicaciones sobre el debido proceso y el uso proporcional de la fuerza.

El registro muestra un incremento a medida que avanzó el año. Durante el primer semestre se contabilizaron más de 142 presuntos delincuentes muertos, cifra que, según los datos aportados, representó un aumento de 16.4 % respecto al mismo período de 2025.

Entre las personas identificadas figuran Jesús Alberto Aracena Castillo, alias “Bebeco”; Dalgeni/Dargenis de Jesús, conocido como “El Sicario” o “El Matatán”; Pedro Luis Paredes; Danny Braulio Contreras; Estarling Leonel Peñaló, alias “El Santiaguero”; Henry Joel Borrell Rudecindo; Luis Rivera Simón; Edilio Rafael Salcedo, conocido como “Edilio Manos Rápida”; Willi David Gómez Batista, alias “Willy Piñé”; Enger Emil Lantigua, conocido como “Enger”; Michael Junior Rodríguez Peguero, alias “Michael Peluche”; Jordin/Jordi Antonio Ogando, conocido como “Jordin” o “El Maldito”; Dilson Humberto Reynoso Cruz, alias “Mandrake” o “El Mello”; Deivi Rosado Durán, conocido como “El Gordo” o “El Fantasma de Guindo”; Wender Alcántara, alias “El Compa” o “La Muerte”.

Jhoan Omar Leonardo Rodríguez, conocido como “Fugao”; Rolando Torres Vásquez, alias “El Coco”; una persona no identificada; Cristofer Almonte Díaz, conocido como “Niño”; Yonathan; Yonany; Pedro Núñez, alias “Puli”; Luis David Fortuna Perdomo, conocido como “Caco de Leche”; Jorge Luis Tissol Báez, alias “Yiro”; Javier Mercedes Severino, alias “Javielito”; Melvin Francisco, conocido como “Arturo” o “La Melma”; Carlos Julio Feliz Sena; Ricardo Polanco García, alias “Richard Gatillo” o “El Vegano”; Domingo Santiago Valdez, conocido como “La Fama”; Gabriel Luis Montero Valdez, alias “Campeón”; Jean Luis Almonte Núñez, conocido como “Amarillo”; Genny Santos Franco Jiménez, alias “El Come Hombre de Los Frailes”; José Daniel de la Cruz Valdez, conocido como “Hernán” o “Nay”; José Manuel San Luis, alias “Negrón”; Jancel Palacios Arias; José Ignacio Rodríguez, conocido como “Ignacio”; y Cristhofer Carlos Belliard, alias “Cri Cri”.

Posteriormente, desde el 10 de septiembre, se reportó la muerte de al menos 20 personas en poco más de una semana, llevando el acumulado señalado por medios y organizaciones a aproximadamente 163 fallecidos.

La evolución de los datos refleja una tendencia que ha generado preocupación durante los últimos años. Entre enero y febrero se reportaron 28 fallecidos; de enero a mayo la cifra ascendió a 93 y, al concluir junio, superó los 142. Para septiembre, los reportes disponibles situaban el acumulado en alrededor de 163 muertes.

La diferencia entre los cortes y las fechas de los registros hace necesario establecer una metodología uniforme para determinar el número exacto de personas fallecidas durante operativos policiales.

Los denominados “intercambios de disparos” constituyen una de las expresiones más controvertidas de la actuación policial en República Dominicana. La Policía suele presentar estos hechos como enfrentamientos ocurridos durante operaciones contra personas vinculadas a actividades delictivas, mientras que sectores defensores de los derechos humanos reclaman investigaciones independientes que permitan establecer, en cada caso, las circunstancias en que ocurrió la muerte.

El debate no se limita al número de fallecidos. También abarca la identificación de las víctimas, las circunstancias concretas de cada operativo, el origen de los primeros disparos, la existencia de armas incautadas, las evidencias balísticas y el cumplimiento de los protocolos sobre el uso de la fuerza. Estos elementos resultan determinantes para diferenciar una actuación policial legítima de un eventual uso excesivo de la fuerza.

El peso de las muertes policiales en los homicidios

Los datos aportados para este reportaje sostienen que las muertes ocasionadas por agentes policiales representan entre 21 % y 24 % de los homicidios registrados en el país, colocándose, según esa fuente, por detrás de los homicidios asociados a conflictos sociales o riñas. En contraste, los homicidios atribuidos directamente a hechos vinculados con delincuencia y criminalidad representarían entre 2 % y 5 %.

Estas proporciones requieren ser contrastadas con las estadísticas oficiales consolidadas de homicidios y con una clasificación homogénea de las muertes producidas durante actuaciones policiales. Sin esa homologación, comparar categorías puede conducir a interpretaciones diferentes sobre el peso real de la actuación policial dentro de la violencia letal del país.

Más que una cifra

Detrás de cada registro existe una investigación que debería permitir establecer qué ocurrió y bajo qué circunstancias. Por eso, el debate sobre los “intercambios de disparos” trasciende la discusión entre quienes consideran que estas acciones son necesarias para enfrentar a personas armadas y quienes denuncian posibles abusos.

El desafío para las instituciones consiste en garantizar simultáneamente la seguridad ciudadana y el respeto a las garantías fundamentales. Esto implica que cada muerte ocurrida durante una intervención policial sea investigada de manera efectiva, con evidencias verificables y mecanismos que permitan determinar responsabilidades cuando corresponda.

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