Editorial

Sin precedentes

Como consecuencia de la pandemia del coronavirus, República Dominicana será protagonista y sede de un acontecimiento histórico sin precedentes cuando desde Santo Domingo el embajador José Singer dirija por vídeo conferencia los trabajos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, después que el país asumió ayer la presidencia rotatoria del máximo órgano de decisión de la ONU.
Los embajadores de los 15 Estados Miembros del Consejo de Seguridad, incluidos los de membresía permanente Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido, celebraran en abril una sesión a distancia que por primera vez no será desde la sede de la ONU, en Nueva York, sino desde la capital de las primacías de América.
Esta vez, República Dominicana ocupa la presidencia del Consejo, en cuya condición el embajador Singer dirigirá la histórica sesión durante la cual se abordarán diferentes crisis y conflictos que afectan a países y regiones, incluidos las guerras de Siria y Yemen o el proceso de paz en Colombia.
Es previsible que el enviado dominicano, a solicitud de otras naciones miembros del Consejo de Seguridad, incluya en la agenda de la sesión el tema del coronavirus y las diversas propuestas de abordaje en conjunto para frenar su propagación y aliviar los devastadores efectos que tendría sobre la economía global.
Lograr el estatus de miembro no permanente del más influyente colectivo universal, y ostentar su presidencia de su presidencia rotatoria son de por sí logros excepcionales de la diplomacia dominicana, a lo que se agrega el suceso histórico de que por primera vez ese órgano sesiona a distancia y será dirigido desde Santo Domingo.
Para poder aprobar las resoluciones que se aprueben en esa histórica sesión, los 15 embajadores aprobaron un nuevo procedimiento escrito que permite a los países votar a distancia por la imposibilidad de celebrar reuniones presenciales por el riesgo de contagio con coronavirus, un tema que seguramente será agendado, dada su trascendencia mundial.
El gentilicio nacional quedará inscrito en memorables documentos y resoluciones en los cuales la élite mundial fijará posición sobre temas tan neurálgicos como la guerra de Siria o la pandemia del COVID-19 que serían abordados en la sesión a distancia del Consejo de Seguridad de la ONU desde Santo Domingo, bajo la presidencia de República Dominicana.
Tan extraordinario logro diplomático debería servir de estímulo a Gobierno, clase política y sociedad para procurar unificar esfuerzos y sacrificios en la ingente tarea de contener y vencer la pandemia del coronavirus, cuya propagación representa una amenaza de calamidad sanitaria, económica y social.

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