Opinión

Soy tan viejo como la Asociacion Cibao…¡SOLIDEZ Y PRESTIGIO!

Fausto García

“El hombre que oculta su pasado se niega a sí mismo”. (Fausto García)

Corría el día 20 de julio del año 1977, cuando en horas de la tarde, -tuvo que haber sido-, mi madre,
Juana Evangelista Abreu Brito, -Juanita- (1934-2017) mujer campesina, oriunda de San Víctor,
Moca, Provincia Espaillat, que se empeñó en venir a la ciudad de Santiago de los Caballeros para
educar y darle a sus hijos una mejor educación y vida, me tomó de las manos y me llevó a la sucursal
de la Asociación Cibao de Ahorros y Prestamos, ubicada en el Centro Comercial Los Jardines,
de la avenida 27 de febrero de la misma ciudad.

Recuerdo como ahora, la señora que nos atendió, -aunque no su nombre- la gerente, de quien mamá
era sino amiga, muy allegada de una de las señoras, llamadas para entonces, doñas, y más específico
doña X, la de don fulano, quien a su vez era muy allegada a dicha entidad. Lamentablemente eso de
doña y don, en el sentido y contexto en que se tenía y decía para la época, se ha acabado. Quedan
muy pocas doñas y pocos dones. La sociedad de hoy los extinguió o los tiene como especie en
extinción.

Con esas doñas, que llegaron a ser 4- 5, mamá tenía buenas relaciones, tantas, que las tenían como de
sus casas y la trataban con gran deferencia y confianza, tanto que les permitían llevar a mis hermanas
menores para estar en las casas y compartir y jugar con sus hijos mientras ella les hacía sus labores
domésticas, con gran empeño, dedicación y responsabilidad, que unido a sus dotes de buenos
modales y educación cívica y moral le merecieron el cariño y respeto de esas damas.

Ese cariño y ese respeto estaba fortalecido por una especie de liderazgo natural que tenía mamá,
provocando entre dichas doñas, la disputa por su presencia tal o cual día de las semanas en sus casas.
Se dedicaba a lavar y a planchar y también a limpiar casas. Pero no solo esto, sino que esas mismas
situaciones la llevaron a ser una especie de intermediaria o contratista, en el sentido de que era quien
buscaba muchachas jóvenes y mujeres del campo y los pocos barrios existentes en Santiago para ese
entonces (finales de las décadas de los 70 y principios de los 80), para trabajarles a esas doñas.

Si mamá las recomendaba o las llevaba a trabajar, era como tener pasaportes con visas múltiples ante
esas doñas, que, para esas épocas, representaban familias honorables, en todo sentido de la palabra,
en el respetado sector de los Jardines Metropolitanos y zonas aledañas, como la avenida Juan
Pablo Duarte, desde el Ayuntamiento, los Colegios y demás. Esas mismas virtudes de esas doñas en
aquel entonces, las tenía y aún tiene la Asociación Cibao de Ahorros y Prestamos, como dice
un slogan, bien ganado, por el trabajo tesonero, esmerado y con pulcritud de muchas “doñas” y
“dones” que han dado lo mejor de sí y sus familias para brindar esos servicios tan útiles, como los de
ahorro y préstamo para viviendas en una ciudad poca poblada en ese entonces, como Santiago. Tenía
yo entonces 16 años cumplidos cuando mamá me sacó mi primera cuenta de ahorro, de ahí que,
habiendo sido fundada dicha entidad en el 1962, con sus ya 59 años cumplidos, puedo decir que soy
tan viejo como ella, aunque tal vez no, con la misma solidez y prestigio.

Aunque frente a ella lo he tenido. Soy desde entonces el cliente número 15341, siempre fiel, al día de
hoy solo le he tomado un préstamo y eso junto a dos amigos y socios, hace más de 20 años. Recuerdo
que produje y publiqué hace unos años, un artículo que se llamó: ¿Soy mal abogado?” y que ahora
recuerdo pues por la solidez y prestigio de la asociación y por considerarme parte de su familia, y lo
mismo, me pasa con el Banco Popular, habiendo tenido par de ocasiones para fungir como abogado
en su contra con demandas a nombre de terceros, me ha faltado la fuerza moral, o esta me lo ha
impedido para hacerlo. ¡Y pensar que la solidez y prestigio de tantas familias prestigiosas de
Santiago y el país, se la llevaron la corrupción y las drogas, que, a decir de los últimos juicios y escándalos destapados, tal parece que estas últimas harán caer “ciertos santos de los altares”!
(faustogarcia2003@yahoo.com).

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba