Salud

Sugerencias médicas para enfrentar el molestoso reflujo ácido


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Más estadounidenses que nunca están sufriendo síntomas de reflujo ácido, los cuales incluyen acidez estomacal, esa sensación de dolor ardiente que puede viajar desde el abdomen hasta el pecho; la regurgitación del ácido estomacal; distención abdominal y a veces nausea después de las comidas. Además, ahora que las fiestas de fin de año están en su apogeo, eso significa que el consumo excesivo de comidas alimenta aún más el reflujo ácido – tanto en el que sufre de esta condición crónica y en la víctima ocacional.

Comer demasiados alimentos inapropiados

Comer en demasía es un factor de riesgo, además de consumir demasiados alimentos y bebidas inapropiadas. El consumo excesivo de alimentos picantes o grasientos, comidas altas en grasa o el beber demasiado alcohol o bebidas cafeinadas, puede contribuir al reflujo ácido.

“En nuestra sociedad, son más comunes las comidas procesadas altas en grasa y las porciones son más grandes”, dice Joanna Lopez, M.D., gastroenteróloga con Baptist Health Endoscopy Center  “Las grandes porciones causan distención abdominal, más producción de ácido y empeoran los síntomas de reflujo. Desafortunadamente, las indiscreciones dietéticas son la norma en nuestra sociedad – los tipos de alimentos y las porciones grandes que tendemos a comer”.

Cuando un médico de atención primaria refiere a un paciente con síntomas de ERGE a la Dra. Lopez, los pacientes usualmente han sufrido de reflujo ácido por algún tiempo y han tratado algunos de los muchos antiácidos y reductores de ácido disponibles sin receta.

Cómo eliminar los desencadenantes ?

La Dra. Lopez dice que ella recomienda a esos pacientes que hagan las modificaciones necesarias a su dieta para reducir los tamaños de las porciones y eliminar los desencadenantes que causan el reflujo ácido tales como los alimentos picantes o grasosos y las cantidades excesivas de alcohol o cafeína.

Ella también hace otras recomendaciones tales como no comer por lo menos 3 horas antes de acostarse a dormir o quedarse en posición vertical después de las comidas – como por ejemplo, evitar esas siestas que toman muchas personas después de las comelatas festivas.

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