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Triunfos y fracasos en la conquista del Concejo Municipal de Santiago

Luis Córdova

El voto preferencial para el nivel municipal había sido postergado. Los regidores se mantuvieron “saliendo ilesos” de una cruenta batalla electoral en la medida en que se posponía el sistema de selección mediante lista cerrada y desbloqueada.

El nivel municipal se refiere a la elección conjunta de alcaldes, regidores y sus respectivos suplentes, así como los directores, subdirectores y vocales de los distritos municipales.

Las elecciones municipales de 2020 fueron las primeras en realizarse como establece la Constitución dominicana del 2010 y que vino a tener el marco normativo para este nivel por disposición del Artículo 267 de la Ley Orgánica de Régimen Electoral (Ley No. 15-19), en cual establece: “Sistema de Designación de Escaños. Para la asignación de escaños correspondientes a los representantes electos para la Cámara de Diputados, Concejos de Regidores y Juntas de Vocales, se utilizará el sistema establecido en la Ley No.157-13, sobre Voto Preferencial”.

El cargo de Regidor se había mantenido en listas cerradas y bloqueadas, en una asignación de escaños de manera proporcional a los votos de los partidos. Era parte de la tradición que las cúpulas y candidatos a alcaldes se reservaran posiciones de “los que salían”, para sus allegados, aliados o para miembros de sus familias.

Muchos casos se recogen de frustradas carreras políticas de quienes iniciaron aspirando a esta posición, desarrollando un esfuerzo y liderazgo para sencillamente ser despojados de candidaturas legítimamente ganadas en procesos internos para ser cedidas a inorgánicos o a un favorito.

Por eso muchos dirigentes celebraron el establecimiento de un sistema que les garantice que “le cuenten sus votos”, para de este modo dejar campo abierto a quien tenga la capacidad de conformar equipos políticos, con simpatías que finalmente se traduzcan a votos. De acuerdo con este criterio su establecimiento ha sido un factor decisivo en la democratización de las agrupaciones políticas en general, pues el ciudadano tiene la potestad de elegir de manera directa el representante de su circunscripción que entienda mejor le represente.

El voto preferencial es aquel a través del cual el elector puede establecer su propio orden de preferencias entre los candidatos de las diferentes agrupaciones políticas que se presentan en una elección. En el caso del nivel municipal elije un partido político, y dentro de éste una de las candidaturas para regidor o regidora, igual que los distritos municipales.

Tanto para las suspendidas elecciones de febrero como para la del 15 de marzo contendieron por el cargo a ejecutivo municipal ocho hombres: Abel Martínez del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), alcalde que buscaba la reelección, Ulises Rodríguez por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), Rafael-Papito-Cruz por el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y Gilberto Serulle por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Por los partidos minoritarios participaron Deiby Salgado Jiménez, por Alianza País (Alpaís), Yasser Serulle Ferdinand, por el Partido Verde Dominicano (PASOVE),  José Eugenio Martínez Gabín, por el Partido Cívico Renovador (PCR) y Tomás Cristóbal Guzmán por una alianza de partidos que personificaba el Bloque Institucional Socialdemócrata (BIS y aliados).

La matrícula de candidatos y candidatas a las 41 posiciones del Concejo Municipal fue de 258, esto así por los partidos minoritarios no completaron la boleta en todas las circunscripciones; el número debió ser 328, es decir que 70 puestos quedaron sin ocuparse.

Los santiagueros y santiagueras llamados a votar suman un padrón de 464,126, sin incluir los distritos municipales. Asistieron a ejercer el sufragio 159,326 personas, para una participación del 34.33%.

La abstención de un 65.67% es un tema que no ha sido suficientemente debatido dado la primacía que impuso sobre la agenda el coronavirus y sus efectos. Pero sorprende que una campaña plagada de intensidad por opositores y frente a una administración que constantemente promovía sus índices históricos de aceptación y valoración positiva a sus iniciativas, de un lado y otro no motivaran a votar a sus adeptos.

Los resultados por alianzas no dejaron dudas de que Santiago es una difícil plaza electoral. No pocos vaticinios quedaron lejos de la realidad: PLD y aliados lograron unos 73,692 (49.62%), PRM y aliados 56,996 (38.38%); PRD 5,805 (3.91%); PRSC y aliados 7,849 (5.29%); ALPAIS 1,872 (1.26%);  BIS y aliados 1,353 (0.91%); PCR 572 (0.39%) y VERDE 371 (0.25%).

Para los regidores el voto preferencial presentó un reto, un cambio en la forma de hacer campaña y en la construcción de equipos políticos. Para la militancia del PLD la dinámica de este tipo de elecciones es relativamente conocida, el proceso de primarias abiertas del año pasado, aunque tuvo cuestionamientos, significó un buen ensayo para los contendores municipales. El PRM prefiriendo las primarias cerradas, presentó sorpresas en la comparación del cómputo de quienes no alcanzaron una cantidad moderada de votos en el proceso partidario y terminaron entre los más votados de las elecciones.

En la conquista a la representación en el Concejo Municipal los regidores más votados en la Circunscripción Uno fueron: Franklin Veras (PRM) 3,092, Bélgica Espaillat (PLD) 2,420, Odalis Tejada (PLD) 2,384, Amelia Núñez (PLD) 2,373, Pedro Gómez (PRM) 2,079 y con diez votos de distancia del quinto puesto Deisy Díaz (PRM) 2,069.

En la Circunscripción Dos lograron el mayor respaldo del electorado Yuderka Castellanos (PLD) 2,238, Alberto Hernández (PRM) 1,930, Ambioris González (PLD) 1,776, María (Clara) Cruz (PLD) 1,566 y Lorena Cunillera (PLD) 1,419.

Para la demarcación del centro de la ciudad y de mayor concentración urbana, Circunscripción 3, los que impactaron con su estrategia fueron: Bray Vargas (PLD) 3,820, Cholo D´ Oleo (PRM) 1,927 Nelson Matta (PLD) 1,926, Engels de Jesús (PLD) 1,867 y Jochebel Jerez (PLD) 1,548.

Supera la docena los regidores del período 2016-2020 solo seis lograron la reelección. Este escenario precede a uno mucho más dramático: muchos no lograron pasar a prueba interna y sus aspiraciones quedan frustradas por no contar con el respaldo de sus compañeros.

Los que se impusieron mediante el voto popular en el PLD fueron la edil Jochebel Jerez (quien se encuentra entre las más votadas de su circunscripción), Cristian Ramos y Ambiorix González; por el Partido Revolucionario Moderno Deysi Díaz y Cholo de Oleo y por el Partido Reformista Max Castro.

Estas elecciones produjeron un significativo cambio generacional pues regidores con más de un período y que además fueron presidentes del Concejo abandonan la Sala Capitular, estos son: el presidente del PRSC en Santiago, Rafael -Papito- Cruz, quien encabezó la boleta de su partido en las elecciones, el miembro del Comité Central del PLD Luis José Estévez, el exmiembro del Comité Central del PRD Juan Carlos Liz y Mélido Guzmán; con más de un periodo como regidores se van Diógenes Almonte, Dilcia Rodríguez, Amarilis Baret y Benedicto Núñez, entre otros.

Con el mecanismo del voto preferencial se revelan complejidades para el escrutinio, pero también para la selección. Los votos nulos fueron 10,816 (6.79%), en su mayoría doble marcado de regidores y selección de candidatos a alcalde de un partido y regidores de otro, no hubo votos observados.

El sistema democrático debe ponderar algunos hallazgos y es la favorabilidad en elección de quienes ocupan las primeras casillas dentro de los recuadros de los partidos. Las casillas del uno al tres concentran la mayor cantidad de marcado.

Quedan al descubierto las debilidades de un sistema que permite la inscripción de candidaturas que no alcanzan el mínimo nivel de un proyecto político, lo cual encarece y dificulta el proceso administrativo de la Junta Electoral.

Por ejemplo candidatos que no sobrepasaron el núcleo filial de cualquier aspirante. Cuarenta y cuatro candidatos sacaron 5 o menos votos: Circunscripción Uno fueron 18 candidatos, en la Circunscripción Dos 15 y 11 en la tres.

Si establecemos una media de más de más de 6 pero menos de 50 votos tendremos que 82 candidatos no superaron los cincuenta votos, algunos de ellos en los llamados partidos mayoritarios. En detalles en la Circunscripción Uno 38 candidatos, en la Circunscripción Dos 16 y en la Circunscripción Tres 28.

En resumidas cuentas el voto preferencial nos reveló que 126 candidatos no sobrepasaron los 50 votos y se hace urgente replantear la función partidaria en la presentación de candidatos.

En el nuevo Concejo Municipal predomina la juventud. En el caso del PLD hombres y mujeres jóvenes resultaron electos con una contundente votación. Entre estos se encuentra José Torres, un joven profesional de 23 años que ha demostrado amplias inquietudes sociales, logrando ser electo en las primarias y las elecciones en su primera participación política.

Las impugnaciones parecen de rigor en todo proceso. En este caso tres de los que participaron como candidatos comunicaron su solicitud de realizar nueva vez las elecciones por las irregularidades que dicen tener documentadas. Dijeron que depositarían recursos ante la Junta Central Electoral (JCE) y el Tribunal Superior Electoral (TSE). Entre los accionantes están Nelson Abreu, Miguel Varona y Olivia Liz, de los partidos Revolucionario Moderno (PRM) y el Revolucionario Dominicano (PRD).

Con un municipio en declaratoria de emergencia, con variaciones presupuestaria en el año que corre y una inmensa lista de pendientes en la agenda legislativa, el nuevo Concejo Municipal y su bufete directivo tiene mucho por delante.

Tiene el reclamo de una sociedad civil vigilante que espera un efectivo rol de fiscalización, capaz de fortalecer el marco normativo con prudencia y mayor independencia. Se espera mucho de todos y todas pero principalmente de los jóvenes, el reto asumido es por la ciudad y por ellos mismos.

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