Trump asegura que Alí Jamenei ha muerto tras ataque aliado

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RESUMEN
El tablero de Oriente Medio acaba de saltar por los aires. En una declaración que ha sacudido las cancillerías de todo el mundo, el presidente Donald Trump ha confirmado este sábado la muerte del Líder Supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei. Según la Casa Blanca, el clérigo habría fallecido durante la operación militar conjunta lanzada por fuerzas de Estados Unidos e Israel en las últimas horas.
No es solo una baja militar; es el fin de una era. Jamenei no era un presidente al uso, sino la piedra angular de un sistema teocrático que ha regido el destino de Irán —y gran parte del pulso geopolítico mundial— durante más de tres décadas.
El final del hombre que sucedió a Jomeini
Alí Jamenei, de 86 años, ocupaba la cúspide de la pirámide política iraní desde 1989. Fue el elegido para llenar el inmenso vacío dejado por el fundador de la República Islámica, el ayatolá Jomeini. Desde entonces, su palabra era ley. Nada se movía en Teherán sin su beneplácito, desde las negociaciones nucleares hasta la represión interna que, en los últimos años, había fracturado la relación del régimen con las nuevas generaciones.
Su trayectoria es la historia viva de la Revolución. Nacido en la ciudad santa de Mashhad en 1939, Jamenei pasó por las cárceles del Sah antes de convertirse en una figura clave del nuevo orden. Fue presidente entre 1981 y 1989, sobrevivió a un atentado que le dejó secuelas permanentes en un brazo y comandó la Guardia Revolucionaria, el brazo armado que hoy queda en una situación de incertidumbre total.
Un mandato marcado por el «puño de hierro»
En la última década, Jamenei se había enrocado en una línea dura. Mientras el mundo miraba con lupa el programa nuclear iraní, él jugaba una partida de ajedrez donde el escepticismo hacia Occidente era su principal defensa. Aunque en su día emitió una ‘fatua’ prohibiendo las armas nucleares por motivos religiosos, nunca dejó de alimentar la tensión con Washington, especialmente tras la ruptura del acuerdo nuclear en 2018.





